Violencia legítima

Max Weber

Max Weber

Max Weber, uno de los sociólogos más importante de la historia, definió el estado en su libro Economía y Sociedad como “aquella institución social que reclama para sí con éxito el monopolio de la violencia legítima en una sociedad”.

En toda sociedad hay violencia. Esto es inevitable. Ocurre que, de algún modo, para poder vivir en sociedad, debemos encontrar mecanismos para gestionar esta violencia. En las sociedades democráticas, teóricamente, solamente el estado puede producir violencia legítimamente. Para que, la violencia que produce el estado, sea legítima se tienen que cumplir una serie de condiciones porque, precisamente, lo que legitima al estado democrático es que solo ejerce violencia contra los individuos de manera legítima.

Una de las condiciones esenciales es que para encerrar a alguien en la cárcel (forma extrema de violencia) haya en primer lugar  un juicio justo, en el que el individuo ha podido defenderse y solamente de acuerdo con las leyes que existen en ese momento en el país.

Ahora pensemos en cómo tratan nuestras clases dirigentes (en un sentido amplio, políticos y medios) la violencia ilegítima del estado, el GAL.

Por un lado tenemos a Felipe González. En la entrevista del domingo

Felipe González

Felipe González

pasado en El País, dijo que no sabía si había hecho lo correcto al no explotar a la cúpula de ETA en Francia cuando, supuestamente, tuvo oportunidad. No se trata de lo correcto o no, se trata, sencillamente, de que en un estado democrático (si España lo es para él) no puede hacer eso. Debe someter a cada etarra a un juicio justo y ejercer la violencia contra ellos tal y como digan las leyes. Simplemente.

Por otro lado, tenemos a “la Caverna”, es decir, periodistas de derecha en general, alrededor de los periódicos el Mundo, ABC, La Razón, y ese engendro de liberales lamesotanas que son el Grupo Intereconomía y Libertad Digital. Para ellos, Felipe es criticable porque sí, pero es que, además, gran parte de ellos dicen alegremente, que ellos hubieran volado a la cúpula de ETA, que, claro, los rollos estos de la violencia legítima son zarandajas, y que estamos en una guerra. Vamos, exactamente el mismo argumento que ETA.

Esto no es una tontería, independientemente de lo que pensemos de ETA, la violencia ilegítima de un estado (y en esto caben desde el GAL hasta al policía que se pone chulo porque tiene poder y te da un empujón) lo que hace es que, ese estado, pierda cualquier legitimidad para obligarte a nada.

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  1. Sergio

    Todos estos medios (La Razón, Intereconomía, Libertad Digital, El Mundo, ABC…) dedican páginas y horas de su programación a vendernos las bondades de su religión, y resulta que se pasan por el forro el único de los mandamientos que tiene sentido, seas o no creyente, entre toda la sarta de sandeces que nos quieren imponer para, según ellos, no ir al infierno: No matarás.

    Si por mí fuera, cogía al señor Jiménez Losantos, a Marhuenda, a Pedro J y demás calaña, y les dejaba en manos de alguno de esos “pastores de Dios” que se dedican a violar a menores inocentes, para que les reventara bien sus asquerosos culos. Y después yo mismo les remataba (lenta y dolorosamente, por supuesto), que total, a estas alturas no contaba ya con ir al cielo. Bien a gusto me iba a quedar…

    • jose

      Se lo han pasado por el forro siempre. Tienen un nivel de miseria moral brutal. Además no les cuesta nada mentir, literalmente, con tal de conseguir su interés.

      Y su interés, no nos engañemos, no tiene que ver con transformar la sociedad en un sentido más conservador. Aunque no paran de producir ideología, detrás de ellos solo hay una ambición de poder vacía de todo significado.

      Piensa en Pedro J. Cada vez se arrima a quien más le conviene. Estuvo varios años yendo al programa de Jiménez Losantos todas las mañanas y eran muy amigos. Ya verás como en menos de un año hay un conflicto entre ellos, ya que ahora tienen intereses económicos divergentes por la TDT. Teatralizarán mucho, Federico lo venderá como que Pedro J. se ha vendido a Rajoy, y el Mundo es caca. Pedro J. le echará del Mundo y acabará en la Gaceta, de Intereconomía, y a seguir soltando mierda por la boca.

      Un saludo y gracias por comentar.

  2. E.R.I.

    La justicia es un término que escapa a nuestra comprensión. Según la Real Academía de la Lengua Castellana y permítanme la licencia pero me niego a mancillar mi lengua con el tan chirriante ” español”, justicia es “aquello que debe hacerse según derecho o razón”. Y bien, quien es el ser todopoderoso que me marca la razón. Porque nos obsesionamos en definir el bien y el mal, la justicia y la injusticia, los ejércitos de salvación o los grupos armados terroristas.

    Pues bien, ciñéndome al tema. Si la justicia española fuera tan ecuánime e imparcial como alardea, debería meter preso al señor Felipe Gonzalez por sus declaraciones que no son ni más ni menos que exaltación del terrorismo. Y no estamos hablando de un terrorismo cualquiera, estamos hablando del peor de todos el TERRORISMO DE ESTADO. Otros como Otegui están en la cárcel por mucho menos pero claro, en este país de pandereta seguimos juzgando a las personas y no a los hechos.

    Por último decir la vergüenza que me produce ver los juicios de pantomima que estamos viviendo últimamente con jueces que ya saben la sentencia de antemano, políticos de uno y otro partido entorpeciendo a la justicia y para muestra las palabras del señor Bono “ yo con Otegui ni a misa” o algo similar. Señor Bono, si Eguiguren es llamado por la justicia es su obligación comparecer y dar su versión REAL de los hechos. Que luego no se por que se ha armado tanto revuelo si casi ni le han dejado hablar. Y lo de la jueza Murillo ya lo comentaré en otra ocasión por que es de juzgado de guardia, ¿pero los jueces no deberían mantenerse al margen, no dejarse llevar por sentimientos y no hacer juicios de valor?. Bueno que ya me estoy cansando y no he empezado. Espero volver otro día a seguir vomitando bilis por este rinconcito de internet.

    Con todo esto quiero llegar a la siguiente conclusión, la JUSTICIA es una palabra que deberíamos quitar de nuestros diccionarios.

    E.R.I.

    • jose

      ERI Gracias por comentar.

      La clave está en quién define. El mayor poder que tiene el “poder”, y esto ya está en el Leviatán de Hobbes, es definir los significados de las palabras.

      Es el poder, en un sentido amplio, el que define el bien y el mal, el que define lo que es el terrorismo o no, cuando una violencia es legítima o no, cuando algo es justo o no. Por eso, una de las principales batallas si queremos transformar la sociedad es producir nosotros nuestros propios significados de las palabras.

      Por ejemplo, el término violencia. Después de la huelga, los “ultrademócratas” de los medios tildaron de violentos a ciertos grupos de manifestantes de Barcelona. En cambio, nadie considera nunca como violencia algo mucho más violento que quemar tres contenedores: desahuciar a alguien de la casa donde ha vivido toda su vida y dejarle sin nada. Esto para ellos no es violencia, aunque muchas veces implica mucha más violencia explícita, y muchísima más violencia implícita.

      Como te digo, tenemos que empezar a producir definiciones contrahegemónicas a las del poder para empezar a cambiar las cosas

      Un saludo

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