Reflexiones en torno al verbo ser

El verbo ser es, probablemente, el verbo más importante de cuantos hay en el idioma. Con él, y sin querer utilizar las 16 definiciones de la RAE, venimos a expresar que algo es esencial en otra cosa. Es decir, la frase “esto es una mesa” define un objeto como mesa, hace que la esencia de una cosa sea ser mesa. Algo que aclara bastante esta idea es la distinción entre ser y estar. No es lo mismo ser imbécil que estar imbécil. Ser imbécil implica que eres esencialmente imbécil, de una manera más o menos irremediable. Estar imbécil significa que, por las razones que sean, durante un período de tiempo o, por ejemplo, delante de una determinada persona, te comportas como un imbécil.

Hago toda esta reflexión porque el otro día me dí cuenta de uno de los principales rasgos de nuestra vida, aquí, en los países enriquecidos. Piensa en la pregunta ¿qué eres? Si yo te pregunto qué eres, la respuesta más habitual es contestar algo referido a tu profesión. Eres soldador, albañil, carpintero, funcionario, médico, etc. Esto es así porque nuestra vida está atravesada por el trabajo como institución. Hasta tal punto que lo que nos define, nuestra esencia (o así pensamos por lo menos) es nuestro trabajo.

Pero esto es muy triste. Y es muy triste porque la mayor parte de nosotros no elegimos nuestro trabajo. Y mucha gente ni siquiera disfruta de su trabajo. Para muchos, de hecho, el trabajo se presenta como algo ajeno y extraño a su vida. Aún así, aunque esto es así, el trabajo ha colonizado de tal manera nuestra vida y nuestra mente que la primera respuesta ante la pregunta qué eres (es decir, cuál es tu esencia o qué es lo más importante de tu vida, hasta el punto de definirte) es por lo general algo que ni siquiera te satisface.

Debemos cambiar la sociedad. Y debemos cambiar la sociedad fundamentalmente para poder ser. En una sociedad como la nuestra, en la que la mayoría dependemos de otras personas para sobrevivir y eso hace que no podamos definir lo que somos, la verdadera libertad pasa por esto, por ser libre para poder decidir qué es lo que quieres que te defina.

Y existen propuestas políticas en este sentido. Propuestas plausibles y muy analizadas. Dos por ejemplo: la renta básica y la reducción de la jornada de trabajo. La posibilidad de no depender de otros para sobrevivir, que al final es lo que quiere decir la renta básica, implica la posibilidad de ser libre. La reducción de la jornada de trabajo (además de posibilitar que más gente trabaje) es fundamental para poder disfrutar de más tiempo de nuestra vida para nosotros mismos. Al final la revolución pasa por apoderarnos de nuestras vidas.

  1. Mellow

    Muy interesante la reflexión sobre el verbo ser, y desgraciadamente también bastante acertada.

    Si el trabajo, en la mayoría de los casos, no es más que una manera de conseguir dinero para poder sobrevivir, no le demos más importancia de la que tiene. Aunque cuando las personas preguntan “¿a qué te dedicas?”, no desean saber cuales son tus aficiones, o qué te gusta hacer con tu tiempo libre. Y algo más extraño aún, cuando les preguntas a ellos qué les gustaría ser o que querrían hacer si tuvieran tiempo, muchos no saben qué contestar, no mucho más allá de un vago “viajar” o el siempre recurrido “con no tener que ir a trabajar me conformo”.
    Quizá sea la tele o la falta de costumbre lo que nos quita la iniciativa, pero tienes razón, la revolución tiene que empezar por uno mismo. Tenemos muchas cosas que mejorar.
    Es muy difícil cambiar el mundo, pero si todos crecemos, mejoramos, el mundo irá cambiando solo.

    Sobre lo de la renta básica no puedo estar más de acuerdo, precisamente el otro día lo hablaba con un amigo. Habiendo recursos para satisfacer las necesidades de todas las personas (no su codicia), ¿por qué no se pueden ofrecer de manera gratuita los mínimos indispensables para vivir? El que quiera lujos y comodidades que trabaje para conseguirlas. Supongo que la asociación que lo promueve habrá hecho sus estudios de viabilidad, pero a primera vista no me parece descabellado. El mundo seguiría evolucionando igual, sin la obligación ni el desgaste de trabajar habría bastante tiempo libre que llenar, y estoy seguro de que muchos lo harían de manera productiva y enriquecedora, para ellos y para los demás. Si ahora muchos eligen la opción cómoda y fácil es porque se han dejado (o les han robado) la ilusión y la voluntad en un curro de mierda.

  2. vihernes

    Yo ahora que para la sociedad he pasado a ser definitivamente inservible. Es cuando por fin empiezo a contestar lo que me sale del.. Alma. Soy artista, soy..
    Soy lo que me da la gana. Lo que me dejan ser.

  3. Katia

    Fielmente, José, sigo leyendo Sombras. Me ha gustado mucho este Reflexiones en torno al verbo ser y también el comentario de Mellow.
    Has conseguido plasmar en 5 párrafos una serie de conceptos que rondan mi cabecita hace bastante tiempo.

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