Margaret Thatcher y el Hospital de Burgos

Hace 10 días murió Margaret Thatcher, primera ministra británica durante los años 80 y una de las principales ideólogas del neoliberalismo.

La idea fundamental de Margaret Thatcher era que los lazos sociales, la solidaridad entre los individuos que conforman una comunidad que asegure colectivamente a todos sus miembros la vida, es mucho menos importante que la “libertad” de los individuos para “mejorar” en su propia vida. La famosa frase, “la sociedad no existe, existen individuos y familias” quiere decir precisamente esto.

La consecuencia práctica de esta visión del mundo fue la destrucción de las instituciones que aseguraban o mantenían esos lazos sociales. De ahí, el ataque contra los sindicatos, organización central de la solidaridad entre trabajadores o el desmantelamiento de la política británica de viviendas públicas. De ahí, también la subida de impuestos indirectos (como el IVA, que gravan a todos los individuos por igual independientemente del nivel de renta).

Pero Margaret Thatcher no se quedaba ahí. Su intención no era sólo llegar al gobierno y llevar a cabo estas políticas, sino que su idea penetrase “en las almas”.  Y vaya si lo consiguió. Porque el neoliberalismo no es sólo un tipo de gestión política, es ante todo un proyecto ideológico, una visión sobre el mundo y sobre cómo debe funcionar la sociedad (o sea nuestras vidas).

Y en esto, quizá más que en lo otro, Margaret triunfó. Desde los años 90 en el Reino Unido y en casi todas las sociedades del mundo, la destrucción de las instituciones sociales (sindicatos, estados que intervenían en la economía, seguridad social), que habían permitido la extensión de los derechos sociales y la construcción de servicios públicos fuertes, ha sido la premisa sobre la que se construían las políticas públicas. Y lo sigue siendo.

Tenemos el ejemplo mucho más cerca de lo que creemos. Construir un hospital a partir de la iniciativa privada casa perfectamente con la idea de Thatcher: es más importante dar libertad para que los individuos se hagan ricos que mantener los lazos sociales que construyen sociedad. Es decir, lo privado siempre es mejor (moralmente) que lo público.

Y como todos nuestros gobernantes eran y son fundamentalmente neoliberales, la única política posible era construir un hospital privado. Los tres argumentos con que se defendía la construcción de un hospital privado eran que sería más rápido (se abrió 3 años más tarde de lo previsto), que sería más barato (no lo fue) y que el dinero lo ponían empresas privadas y no suponía gasto público (la Junta se ha endeudado para terminar con el proyecto y va a pagar 40 millones de euros más por el canon de lo “previsto”).

Son todo mentiras. Es pura ideología (al servicio de una clase bien concreta). La lógica del neoliberalismo es la del enriquicimiento individual a costa de lo público (eso quería decir Margaret Thatcher). Y para eso nos tienen que contar que lo privado es mejor. Pero es mentira.

Las políticas públicas que definen nuestra vida (ese hospital ruinoso es el sitio donde iremos a visitar a nuestros familiares y amigos o donde nos operarán a nosotros mismos) están impregnadas de la filosofía política de Thatcher. Por eso estamos en esta crisis y por eso la solución a la crisis que nos proponen pasa por favorecer a los ricos y empobrecernos al resto.
Que nunca descanse en paz.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s