Etiquetado: Capitalismo

Apuntes estivales

Bárcenas

La mierda del Caso Bárcenas le está llegando al cuello a Rajoy y amenaza con seguir subiendo. Por si todo esto no fuera suficiente, el ex-tesorero del PP amenaza con tirar de la manta y contar toda la verdad. Para llevar a cabo esta labor cuenta con la inestimable ayuda del carroñero Pedro J. Ramírez, que tiene la potestad para darle la puntilla a este Gobierno zombi.

En los primeros papeles que publicó El País aparecían 2 cobros de 650.000 pesetas en el año 1992 de Juan Carlos Aparicio. El ex-alcalde de Burgos y ex-ministro del PP negó que recibiese esas cantidades y la prensa local decidió pasar página. “Para mí hubiese querido esa pusilanimidad”, pensará el ex-concejal Villanueva en el destierro.

Está absolutamente cristalino que grandes empresarios y constructores sobornaban a los responsables políticos del PP mediante financiación ilegal para recibir favores. Pero no seamos tan igenuos de pensar que la corrupción la cometen cuatro manzanas podridas que hay que retirar del cesto. Corrupción y capitalismo son dos patas de un mismo cuerpo que necesitan una de la otra para avanzar en su ofensiva por empobrecernos. La corrupción es el sistema y el sistema es la corrupción.

Vamos a la playa, calienta el sol

Después de aprobar la última Reforma Laboral, el Gobierno establece el marco legal para seguir robando a los trabajadores. No se nos puede olvidar quiénes son los responsables de esta pérdida de derechos y de este latrocinio.

Mientras nos vendían las bondades de la última Reforma Laboral, que no ha dado más que resultados negativos, los empresarios burgaleses, con Miguel Ángel Benavente a la cabeza, siguen proponiendo soluciones como rebajas de sueldos de hasta el 30%. Ellos tienen muy claro que, para mantener sus privilegios, tienen que robar a sus trabajadores cada vez más. Para ganar la lucha de clases hacen política todos los días sirviéndose de la alfombra roja que les ofrecen los medios de comunicación. ¿Cuándo vamos a hacerlo nosotros?

No hay dinero

“Los recortes son algo obligado que tenemos que hacer porque no hay dinero. Sabemos que son medidas dolorosas. Ya nos gustaría a nosotros no tenerlos que hacer”. ¿Cuántas veces hemos oídos cacarear estas frases a los responsables políticos?

Siguen recortando por los eslabones más débiles de la cadena. En Burgos, la sanidad aparece en el 66% de las últimas denuncias por discriminación racial. Hablando claro, los inmigrantes irregulares y sin recursos están quedando fuera del sistema sanitario.

Mientras realizan recortes porque, según ellos, no hay dinero, el rescate a la banca ha costado, de momento, 850 euros a cada ciudadano.

Iglesia

¿Dónde está la vehemencia de los obispos para denunciar estos recortes racistas de la derecha?

Escraches laborales

El lugar habitual donde se manifiesta la lucha de clases (aunque no el único) es el espacio de trabajo (si lo tienes). Aparte de que la relación salarial es en sí misma una relación de explotación, por la que una de las partes se apropia de una porción de la riqueza que el otro produce con su trabajo, la lucha de clases se refleja también en otro tipo de cosas.

En la página abusoslaborales.es, documentan estas otras manifestaciones a partir de las declaraciones de trabajadores y trabajadoras que ven sus derechos sistemáticamente pisoteados:

Represión antisindical, contratos ilegales, condiciones de trabajo insalubres, jornadas abusivas, impago de horas extraordinarias, despidos por embarazo, desprecio de la legislación laboral,…

¿A que nos suena? Muchas de las personas que leen este blog habrán sufrido este tipo de abusos o, al menos, conocen a alguien que los haya sufrido. Si ponemos Burgos en el buscador de la página, aparecen más de 5.000 noticias y documentos. La primera de ellas dice:

La Sentencia núm. 132/13, viene a reconocer como hechos probados que, cuando F. trabajó para Hispano Química, estuvo expuesto al amianto en niveles superiores a los permitidos por la normativa vigente del momento, sin que por la citada mercantil se hubiesen adoptado las medidas de prevención y protección de los trabajadores que hubiesen sido exigibles (evaluación de riesgos, ventilación adecuada, reconocimientos médicos específicos, información y formación, etc.).

F, a consecuencia de la exposición laboral al amianto en las citadas empresas, desarrolló en febrero de 2008 un cáncer de pulmón; siguiendo en la actualidad su lucha contra las secuelas y enfermedades derivadas de ese proceso. Además, en diciembre de 2011, el INSS le declaró afecto de Incapacidad Permanente Absoluta para toda profesión u oficio, derivado de enfermedad profesional.

Durante años, la empresa Hispano Química estuvo sometiendo a esta persona a sustancias químicas que, necesariamente, han acortado su vida. Durante años, esta empresa estuvo sometiendo a F. a un escrache continúo con consecuencias reales y concretas sobre su vida y la de su familia.

Antes de la estafa que llaman crisis este tipo de prácticas estaban muy silenciadas, siendo una práctica habitual de la lucha de clases de los ricos. En una época como la actual, en la que el miedo inducido desde las élites hace que cada vez traguemos más y que cada vez se sientan con más impunidad desde las empresas para cometer este tipo de abusos es fundamental la existencia de páginas como ésta. Documentar y crear un espacio en el que, al menos, queden reflejadas este tipo de cosas nos recuerda que la lucha de clases existe y que diariamente arruina la vida de muchísimas personas para enriquecer la de muy pocos. Y en esa lucha estamos todos y cada una de nosotras inmersos.

Terrorismo

Una nueva persona ha sido hallada muerta en su vivienda en el momento de ser desahuciada. La entidad financiera, autora de la matanza, ha reconocido su autoría, aunque todavía no se ha detallado la sucursal desde la que el comando planificó el asesinato. Los miembros de la banda prepararon este acto violento concienzudamente, ya que su aparato de extorsión había amenazado a la víctima en numerosas ocasiones durante los últimos meses.

La Plataforma de Afectados por la Hipoteca ha publicado un comunicado en el que condenan este tipo de atentados terroristas y ha animado a todos los ciudadanos a que se sumen a las concentraciones de reprobación. Diferentes fuerzas de la lucha anticapitalista se han sumado a todos estos actos solidarizándose con las víctimas y pidiendo el “reconocimiento y reparación” de las mismas. Además, han alertado a la ciudadanía para que tome las precauciones necesarias ante este grupo terrorista “especialmente peligroso y agresivo”.

Desde el entorno de la banda armada han evitado condenar este tipo de sucesos violentos que se están recrudeciendo en los últimos meses. De esta forma, ninguna entidad financiera ha hecho ninguna declaración.

A su vez, el ministro del Interior ha ofrecido una rueda de prensa en la que no ha condenado lo ocurrido y ha afirmado categóricamente que “la justicia y la policía no están trabajando en la detención de los autores de este atentado”. De la misma forma, ha dado órdenes a la Interpol para que no se abra ninguna orden de busca y captura internacional contra los responsables de esta situación.

Nocaut

Estaba frente a la puerta con el pulso tembloroso. Metió la llave en la cerradura como si fuese cualquier otra persona cualquier otro martes de cualquier otra semana del año. Cuando Almudena se dejó caer en el sofá, Carla, que todavía no había levantado la vista de su libro, sabía que algo no marchaba bien.

– ¿Qué tal?

– ¿Que qué tal? ¡Hijos de puta! Me han largado. Han esperado hasta ahora, a sangre fría. Cobardes…

Carla decidió dejarle un saco de silencio y comprensión para que se rompiese los puños contra él. Sabía que una púgil como Almudena hacía añicos a los sparrings.

– Han esperado. Han esperado los cabrones y ahora, que no soy delegada sindical y con el despido regalado, me han puesto en la puta calle.

Ese golpe tenía mala pinta. La mirada de Almu se inundaba. Estaba grogui sobre el ring. ¡¡Que suene la campana y venga para la esquina!! Carla le abrazó.

– Esto se va a la ruina. No tenemos alternativa. Cada uno se salva su culo y si das la cara por alguien, te la parten.

Carla nunca había visto besar la lona a Almudena. ¿Qué ocurría? ¿Dónde estaban las alas de sus piernas y su mandíbula de acero? La vaselina no era suficiente para desviar la dureza de los puños del rival.

– ¿Qué vamos a hacer ahora? -rompió a llorar- No nos queda nada, ¡hostia! ¿Los hijos de la gran puta del banco piensan que vamos a pagar la hipoteca con mi paro? Estamos jodidas.

Ese gancho había abierto una zanja en la ceja izquierda de la brava contendiente. ¡Sube la guardia, Almu, hostia! ¡Sal de ahí! ¡Sal de ahí!

– ¿Y qué van a hacer los del Gobierno? ¿Entregarnos al FMI como cerdos al matadero? Sólo somos su sucia mano de obra. ¡No les importamos, Carla! ¡No les importamos una mierda!

Buff. Estaba derrotada. Alargar el combate sólo serviría para que se lesionase de gravedad. Había que arrojar la toalla. El rugido de la campana. Combate terminado. ¡Mierda!

– Ven aquí dame un beso, pequeña. ¿Te vas a acojonar tú ahora de toda esa calaña? ¿Nos vamos a poner de rodillas? ¡No me jodas, Almu! ¿Después de toda la vida siendo consecuente y partiéndote la cara por todo el mundo vas a dar un paso atrás? ¿Van a cambiarte ahora esa panda de hijos de puta? Ni de coña. Levanta la cabeza y pégate una ducha que esta noche vas a cenar la mejor tortilla de patatas que ha parido madre. Y mañana a seguir dando guerra como toda la puta vida. Eso sí, esta noche te voy a coger por banda y vas a flipar, enana.

Almudena se secó las lágrimas y esbozó una sonrisa. No estaba todo perdido. A partir de ahora bolsas de hielo con besos y cuando cicatricen las heridas, a mover esos puños de nuevo. Uno, dos. Uno, dos. Uno, dos. ¡Más rápido! ¿Y las piernas? ¡Vamos! ¡Vamos! ¡A bailar! ¡A bailar! PEDIREMOS LA REVANCHA.

Los muckrakers y el 15M

En una tarde de primavera estudiantil Víctor Sampedro, uno de los pocos profesores por los que merece la pena estar cinco años matriculado en una facultad, nos explicó lo que eran los muckrakers. Nos dijo que el término procedía del inglés y que significaba literalmente “rebuscadores de basura”. Eran unos periodistas que se dedicaban a buscar entre la mierda del sistema, entendían que su labor consistía en sacar a flote todos los excrementos que ocultaba la sociedad.

Su origen está en Estados Unidos y a todos ellos les debemos reportajes que destaparon tramas corruptas de las grandes corporaciones o de Wall Street en los felices años veinte, nada nuevo bajo el sol. Tuvieron muchas dificultades para publicar sus trabajos, fueron acusados de cometer el grave delito de ser comunistas y les persiguieron por tierra, mar y aire.

Este grupo de adelantados a su tiempo nos legaron el germen de lo que sería el periodismo de investigación a través de sus certeros reportajes que señalaban con puntería de francotirador la basura del sistema, la mierda, lo asqueroso, lo que apestaba.

Los medios de comunicación actuales en España están a años luz de entender el periodismo como lo hacían los muckrakers. De hecho, ellos mismos son parte del problema, de la porquería, de esa bazofia que no nos deja respirar y a la que hay que señalar para que deje de dispararnos con sus pestilentes mensajes.

Esa prensa vomitiva que ridiculiza al 15M porque, según sus propias mentiras, “no ha servido para nada”, no sabe que, entre otras muchas cosas, el 15M está haciendo parte de la labor que deberían hacer ellos mismos. Los indignados están mostrando las situaciones injustas que se dan en nuestra sociedad actual derivadas del sistema político y económico que nos gobierna, el neoliberalismo.

Dejando a un lado las importantes acciones desarrolladas, el 15M ha señalado con sus dardos certeros la mugre social que nos rodea, han sacado a la superficie situaciones que atufaban ocultas en el fondo del mar. Los abusos de los desahucios, un sistema fiscal injusto, el desmantelamiento de los servicios públicos esenciales, la exigencia de una democracia real frente a la actual secuestrada por los intereses económicos o los desmanes financieros son, entre otras muchas, las basuras que apestan y que ahora están en la superficie del debate público.

Esa labor intachable y de brillantísima importancia seguro que hace a los muckrakers observarnos desde alguna barra celestial, orgullosos de su legado mientras incendian cajetillas de tabaco, chistes de humor negro y copas de alcohol de altísima graduación.

Razones para creer en una España peor

Si quieres ponerle música al mensaje, puedes pinchar aquí.

Basado en la situación real de la España actual de 2012.

Por cada elefante que mata Juan Carlos de Borbón, cientos de miles de periódicos se imprimen lavando la imagen del jefe del Estado. Por cada disparo en el pie que se da el hijo de Marichalar, más de diez millones de españoles viven por debajo del umbral de la pobreza.

Por cada país que quiere explotar sus propios recursos, miles de periodistas confunden los intereses privados de una empresa con los de la totalidad de los ciudadanos de un territorio. Por cada explicación que da el gobierno argentino, crece la desconcertante sombra del silencio del ejecutivo español. Cada vez que respira el presidente de Repsol, un juez interpreta la ley en favor del poderoso.

Cada vez que un trabajador vota a la derecha, los especuladores financieros dan un nuevo mordisco a los servicios públicos esenciales. Cada vez que un habitante del Sur de Europa dice que no le importa la política, se relame un tiburón en Wall Street.

Cada vez que alguien pronuncia la palabra antisistema, un antidisturbio golpea impunemente a un ciudadano que se manifiesta en defensa de sus derechos. Cada vez que Rajoy se enciende un puro, el cerco de la opresión crea un nuevo preso político.

Hay razones para creer en una España peor.

#29M Huelga General

Las excusas de los trabajadores que no van a hacer huelga son como el traje inexistente que creía lucir el emperador del cuento de Andersen. Ellos creen que van vestidos de unos argumentos que, según les han contado, son muy válidos, pero realmente, cuando pasean delante de mí, les veo absolutamente desnudos. Les han engañado y se pasean por la vida desnudos de argumentos.

Dicen que “igual que hay libertad de huelga debe haber libertad para poder trabajar”. Intentan mostrar un traje de inexistente libertad y salen desnudos mostrando todos los miedos que no les permiten ser libres. El miedo a perder el sueldo del día, el miedo a perder los pluses de ese mes, el miedo a perder el trabajo, el miedo a ser señalado. Si quieres sacudirte el miedo denunciando de forma anónima que tu empresa coacciona a los trabajadores para que no hagan huelga, puedes hacerlo aquí.

También indican que “la huelga no soluciona nada”. La huelga no es un instrumento para solucionar la situación económica actual. La huelga es un instrumento de presión de los trabajadores para reclamar los derechos que nos están robando. ¿Solucionarás algo tú trabajando el día 29? Tápate, que te estamos viendo desnudo.

“No estamos en momento de hacer huelgas, hay que arrimar el hombro”, añaden. ¿El hombro? Estamos cansados de arrimar el hombro los de siempre, mientras los tipos que se forraban a nuestra costa antes de la crisis, lo siguen haciendo ahora.

En este fango económico nos metieron las políticas económicas neoliberales y para salir del fango están utilizando las mismas recetas. La reforma laboral no es más que pérdida de derechos de los trabajadores y establecer medidas para que haya un trasvase económico de las capas populares de la población hacia los más ricos. Es decir, que para que ellos sigan mantiendo sus privilegios, nosotros tenemos que perder parte de nuestros derechos. Nos están robando y pretenden que arrimemos el hombro.

Una huelga es un pulso y las huelgas se ganan o se pierden. En esta huelga nos jugamos muchísimo porque, si el gobierno sale reforzado después del día 29, ya han hablado de reformar el propio derecho a huelga. Si después de las condiciones laborales que nos deja esta reforma, nos quitan el derecho a reclamar lo que es nuestro, no nos quedará nada. Dejando atrás todas nuestras divergencias, los que sabemos de qué lado de la trinchera estamos tenemos que estar juntos. ¡El jueves nos vemos en la Huelga!

En busca de la libertad

Alfonso alardea de vivir en una sociedad de libertad. Utiliza habitualmente palabras como “libertad de expresión” o “cada uno vota por la opción que quiere”. Presume de respetar la crítica y las opiniones diferentes a las suyas. Dice que no es racista, aunque “tampoco pueden venir todos”. Cree que hay que mantener los servicios públicos, pero piensa que esa opinión es compatible con cierto grado de privatización. Defiende la unidad de España y le parece una expresión democrática que Arnaldo Otegi esté en la cárcel. Alfonso compra el periódico casi todos los días y ve Telecinco quince horas a la semana aproximadamente.

Susana estudió en un colegio marista y completó sus estudios en una universidad privada. Se emborrachó por primera vez con diecisiete años y probó el hachís con diecinueve. Estuvo en algunas manifestaciones contra la Guerra de Irak y lee más de diez libros al año. Admira la obra cinematográfica de Pedro Almodóvar y llevó rastas desde los dieciocho años hasta los veinticuatro. Se considera una ciudadana europea provista de derechos. Todavía no sabe que el día 29 de marzo no hará huelga debido a un cóctel preparado a base de precariedad laboral y presión empresarial.

A Fernando le gusta el fútbol y los macarrones con tomate. Hizo la mili en Ferrol y se casó con veintiséis años. Tiene dos hijos, Hugo y Carmela. Durante años les llevó al centro comercial para verles sonreír. Mientras se inflaba la burbuja inmobiliaria creyó en palabras como democracia, libertad o constitución. Hoy sale de su portal cargado de ansiedad y con la mirada perdida en las baldosas. Se encamina hacia Cáritas, de donde espera volver con algo de arroz y un paquete de galletas. Sus ojos rebosan lágrimas y sus entrañas desolación.

Leña del árbol caído (II)

Pues sí. Público ya no está en los quioscos. Ese diario que nació con dosis de sinceridad, inexperiencia y valentía ha desaparecido en su edición impresa. Las razones seguro que son complejas y variadas, con los links del anterior post podemos hacernos una idea. Aunque, para mí, hay una por encima de todas: la falta de ingresos publicitarios.

Los periódicos ingresan pasta fundamentalmente a través de la venta del diario y con los ingresos publicitarios. En la actualidad, los medios se sujetan, en la mayoría de los casos, sobre esas dos patas. Tanta importancia tienen las ventas como el dinero que ingreses a través de la publicidad. En el caso de Público, con ventas superiores a diarios como La Razón o La Gaceta, el problema han sido los ingresos publicitarios.

¿Por qué no consigues que haya publicidad para tu medio? Si criticas ciertas actitudes empresariales, financieras o institucionales, es complicado que esas multinacionales, bancos o instituciones financien tu medio. Hablando en plata, si dices que Botín se está enriqueciendo con la crisis, el Banco Santander no va a poner tantos anuncios en tu medio de comunicación. Lo mismo ocurre actualmente en casi todas las instituciones públicas que sostienen muchos medios de comunicación conservadores con el dinero de todos y en las que campan los populares como las gaviotas por los vertederos.

El cierre de Público no es más que un ejemplo de que la libertad que llena los carteles electorales sólo es libertad económica. Esto es la dictadura del dinero. Mientras tengas dinero podrás permitirte ciertas dosis de libertad, sino estás perdido. Esto vale en todos los ámbitos y también en el de los medios de comunicación.

Producto de esta situación, es la indigesta mezcla de Ana Rosa, telediarios más amarillos que la camiseta del Villarreal, cine comercial y Belén Estéban que nos hacen tragarnos cada día. Esta sobredosis de mensaje hegemónico e ideología dominante que nos sirven en vena por tierra mar y aire ofrece como resultado una población ignorante que vota lo que vota, lee la prensa que lee y se preocupa por lo que se preocupa. Por cierto, para perpetuar esta situación de imbecilidad general los recortes en educación son lo más indicado.

Leña del árbol caído

Hace una semana y tres días se publicó el último número impreso del Diario Público. Este diario se había convertido en una opción preferente para todas aquellas personas de izquierdas y con una visión de la realidad en parte diferente a lo que Guillem Martínez llama muy inteligentemente cultura de la transición.

El diario había sido lanzado a la calle por la empresa Mediapubli, cuyo principal propietario era Jaume Roures, un viejo trostkista que se ha convertido en multimillonario invirtiendo inteligentemente en productos audiovisuales y que, además, supo moverse por las alcantarillas del poder para que el PSOE de Zapatero le concediera varios favores políticos con que convertirse en el nuevo Polanco-Cebrián.Varios periodistas del periódico público han hecho muy buenos análisis de lo que ha ocurrido. Me gusta especialmente el de Iñigo Sáez de Ugarte, que empezó de redactor jefe de internacional y estuvo trabajando hasta hace muy poco tiempo en Público. Hay dos ideas que me parecen interesante resaltar.

La primera tiene que ver con la idea de que el diario Público, probablemente a causa de esos favores políticos, pretendía estar en misa y repicando, es decir, limpiando la cara del gobierno de Zapatero al mismo tiempo que intentaba satisfacer a un público mucho más crítico. Así, la presencia de articulistas de la izquierda disidente, no presentes habitualmente en los medios de masas, se mezclaba con columnas escritas por asesores y firmadas por ministros del gobierno de Zapatero. Esta mezcla, de alguna manera, mantenía el periódico en una contradicción permanente que, en momentos determinantes, basculó siempre hacia el lado del gobierno, como el caso de Rafael Reig demostró.

El otro aspecto que me parece importante analizar es la relación tan evidente entre poder mediático y poder económico que el caso de Público ha demostrado. No es algo nuevo, ya sabemos que en nuestras sociedades no existe libertad de expresión sino libertad de empresa, pero hay elementos del caso que que vienen a constatar una vez más que las clases dominantes tienen en su mano la herramienta más poderosa para la producción del pensamiento hegemónico. Público no era, ni mucho menos, el periódico con menos lectores, de hecho sus datos eran relativamente buenos. Mejores, por ejemplo, que la Gaceta, uno de los periódicos del TDT Party. Pero en tanto en cuanto su mensaje no era el hegemónico y dejó de tener a una porción de las clases dominantes a su favor (el gobierno) la viabilidad material del grupo mediático (es decir, el interés de los bancos para perdonar deudas o de las grandes empresas para inflar a publicidad un medio) se vino abajo. Hay más elementos interesantes de análisis, por ejemplo la forma en que Jaume Roures va a proceder al despido (en este sentido, el comunicado de los trabajadores tras el ERE anunciado no augura nada bueno) y la resistencia de su coherencia.

En fin, esto nos demuestra una vez más que el campo de batalla está en los medios. La mejor manera de ganar la guerra sería tener un periódico y una tele contrahegemónicas con periodistas bien pagados. Si los mensajes alternativos sobre la realidad pudiesen competir en igualdad de condiciones con el pensamiento único neoliberal y la basura alienante de la televisión no habríamos llegado donde hemos llegado. Pero ésta no es la realidad, la correlación de fuerzas está muy desigual y la infraestructura de los medios en manos del capital. Así que sólo nos queda buscar las grietas mediáticas que surgen todos los días en internet para intentar ensancharlas. Con la esperanza de que este sistema que nos conduce al abismo reviente.