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Los medios tampoco se enteran del 15M

Me divierte mucho cómo los tertulianos de casi todos los medios hablan desde el desconocimiento absoluto de los movimientos que están teniendo lugar en las acampadas de muchas ciudades del mundo. Su ignorancia les hace ir dando palos de ciego que nunca aciertan con un objetivo real. Me dice mucho de ellos la desfachatez con la que hablan de cosas que no conocen en absoluto. Este movimiento también es crítico con la prensa y parece que, igual que los políticos, todavía no se dan por aludidos. He recogido algunos ejemplos llamativos de su desconocimiento, desvergüenza y falta de profesionalidad.

1. Lo más recurrente ha sido lo de antisistemas. Ayer hablé aquí de los que para mí son los verdaderos antisistema. ¿Somos nosotros antisistema o el sistema es antinosotros?

2. El director de informativos de la COPE Ignacio Villa decía en la tertulia de LaSexta 2 Al Rojo Vivo que “no ofrecen propuestas concretas”. A lo que le respondió su tocayo de apellido Escolar, “tienen propuestas mucho más concretas que casi todos programas electorales”. Es la diferencia entre haber estado en Sol o no. Escolar estuvo, Villa evidentemente no.

3. El periódico de Intereconomía La Gaceta editorializaba la semana pasada con la frase “Esto huele a Rubalcaba”. Los medios de la derecha se empeñan en otorgarle poderes sobrenaturales. Estaban preocupados en que pudiese tener algún efecto negativo para el PP en las pasadas elecciones y que se movilizase el voto de PSOE e IU. Nada más lejos de la realidad. Otro patinazo que les sale gratis y con el que demuestran que la prena está a años luz de la ciudadanía.

4. El escritor David Gistau en la tertulia de Espejo Público de Antena 3 se permitía otra pincelada errónea. “En ningún lugar como en la Puerta del Sol he visto tan desprestigiado al individuo, a la fuerza individual. Todos se niegan a ser yo, sólo se ven como una colectividad”. Quizás sea que hay un respeto tan escrupuloso a todos los individuos que participamos en las diferentes asambleas que los portavoces no pueden dar opiniones alegremente como a Gistau le gustaría. Es decir, lo contrario al gregarismo de las disciplinas de partido, tan habituales en los parlamentos españoles, en las que no respetan el criterio individual de sus propios miembros.

5. En cualquier caso, el que se la lleva es el gran César Vidal. El hombre que más libros escribe por minuto del mundo mundial. El hombre que se tira a la piscina sin importarle que haya agua o colchones de faquir. Os dejo con sus palabras. No tienen precio. “Buen número de estos jóvenes, lejos de ser, como pretenden, un movimiento ciudadano apolítico pertenecen a los habituales grupos antisistema, en contacto regular con Batasuna-ETA y que han recibido entrenamiento de Segi en grupos de guerrilla urbana”. Os dejo, que hay que bajar a la asamblea y tengo que preparar los cócteles molotov y hablar con Arnaldo para que me marque las directrices a seguir.

Democracia (II)

La democracia se construye todos los días con las aportaciones de todos. La democracia no comparte mesa con banqueros. La democracia es horizontal. La democracia es combativa y autocrítica. La democracia toma la calle para mostrar su descontento. La democracia siempre tiene cosas por mejorar. La democracia clama por un sistema electoral justo y un sistema económico equitativo. La democracia está secuestrada y los jóvenes que ocupan las plazas están pidiendo su liberación inmediata. La democracia está en las plazas.

Los antisistema infectan sus listas electorales de imputados por corrupción. Los antisistema favorecen un sistema económico que les protege pero que a la mayoría nos deja al borde del precipicio. Los antisistema no tienen vergüenza. Los antisistema son capaces de ganar elecciones desde el banquillo de los acusados. Los antisistema cuentan con todo el apoyo de los medios de comunicación. Los antisistema favorecen que unos pocos tengan mucho para que muchos tengamos poco. Los diferentes partidos antisistema estaban ayer por la noche en todas las televisiones celebrando su victoria o lamentándose por su derrota.

Ayer hubo en la calle Génova de Madrid una concentración de antisistemas ante la que la policía no hizo nada. Lanzaron tres gritos muy propios de los grupúsculos antisistema: “¡Yo soy del PP, del PP, del PP!” Es evidente que apoyando a partidos como el PP acabarán con la democracia. “¡Bildu fuera!”. Querer ilegalizar una ideología apoyada por 313.231 ciudadanos es antidemocrático y por lo tanto antisistema. “Esto es democracia y no lo de Sol”. Después de escuchar esta frase de los antisistema de Génova, me tuve que ir a vomitar. Todo tiene un límite.

Reflejo democrático en la Sombra

Es jornada de reflexión. Vamos a quitar los carteles electorales para que no vengan esas agradables personitas vestidas de azul a echarnos de aquí. Dicen que no podemos pedir el voto, no caeríamos tan bajo. No vamos a hablar de votos, pero sí de democracia. Curioso sistema en el que los demócratas llenan sus bolsillos y sus listas de imputados por corrupción, mientras que los antisistema defendemos la verdadera representatividad y un sistema económico justo. ¿Quiénes son los antisistema?

El maestro José Luis Sampedro habla de un movimiento que está conociendo de cerca y que llevaba tiempo reclamando. Nos ha llegado vía Maryangeles.

Burgos está irreconocible. Está despierta, afilada, en tensión. Está preciosa con ese traje de asambleas en la Plaza Mayor. Sus calles se llenan de gritos bellísimos de indignación cuando cae el sol. Una muestra de ello, es la llamada de Cristina a Radio Nacional. Cristina está indignada, lúcida y vigilante. Cristina es inteligente y burgalesa. Cristina es Burgos.

Desde hace un tiempo hay un blog en la capital burgalesa que informa desde otro punto de vista. Que está a pie de calle para enseñarnos otra visión de la ciudad. Un blog agudo que nos brinda sus generosas dosis de información, de humor y de trabajo. Un blog que quita el polvo y la caspa a una ciudad que se adormece en los brazos de cabeceras decrépitas. Un blog que se llama Burgosdijital y que hace vídeos como este de la manifestación del domingo. Ahora somos más, los gritos suenan más fuerte y las avenidas se nos quedan estrechas, también gracias a vídeos como el de Burgosdijital.

Cuando se habla de cosas tan serias, el humor involuntario, como siempre, lo pone Intereconomía.

Si habla Saramago, se para el viento.

¿Por qué hay que seguir manifestándose? (III)

Esta tarde los ciudadanos de Burgos han tenido una actuación ejemplar. Han mostrado su malestar por el centro de la ciudad. Varias decenas de personas se han quedado acampadas en la Plaza Mayor demostrando que la calle es nuestra y que no nos la van a robar. La actuación épica se prolongará mañana a partir de las 20,00 horas desde la Plaza Mayor.

Os esperamos a todos en todas las convocatorias. No puede faltar nadie.

Para comunicarte con el campamento, #acampadabu. Por una vez parece que Burgos está viva. Si nos roban nuestros sueños, no les dejaremos dormir.

ESTAMOS DE PIE. NUESTROS SUEÑOS VALEN MÁS QUE SUS PORRAS.

Gracias a ERI, nos ha llegado información de primera mano en directo desde el epicentro de la movilización. Además, comparte con nosotros una imagen tomada esta tarde en la calle Santander. GRACIAS.

El inmejorable panorama que presentaba la tarde del miércoles la calle Santander.

¿Por qué hay que seguir manifestándose? (II)

Hay que seguir manifestándose porque nos han echado de la Puerta del Sol. Después de los palos que repartió la policía el domingo, esta noche, a las cinco de la mañana, cuando no quedaban periodistas y los manifestantes estaban en su mayoría dormidos, han llegado a reventar el campamento de Sol que pensaba extenderse hasta el domingo, día de las elecciones municipales. Han detenido a 19 personas que, tengan que ver o no con los disturbios del domingo, se comerán el pastel. Así es nuestra adorable policía democrática.

Los protagonistas de esta hazaña, que les hará sentirse orgullosos, han sido miembros de la Policía Nacional, dependiente de Rubalcaba, y miembros de la Policía Municipal de Madrid, de la que es último responsable Gallardón. De esta forma, los dos grandes partidos, que se encontraban a años luz de los ciudadanos, han aprovechado para prolongar ese viaje sin rumbo.

En el domingo mitinero Zapatero decía de la manifestación: “Es una expresión democrática que hay que escuchar”. Mientras que el impoluto alcalde de Madrid señalaba: “cualquier manifestación de inconformismo o de rebeldía puede ser vista con respeto”. El movimiento se demuestra andando y a cada paso que dan el tamaño de su hipocresía aumenta.

Cada vez es más estrecha la similitud entre las actuales democracias occidentales y lo que siempre hemos entendido como dictaduras. ¿Por qué desalojar un campamento de jóvenes que muestran su descontento? ¿Qué peligro pueden acarrear? ¿Cuando se pone a su democracia en tela de juicio sólo son capaces de sacar a la policía a la calle? ¿No nos queda ni la calle para protestar?

Si quieren encontrar a los causantes de la crisis, que lleven la policía a Wall Street. Si quieren frenar la actual especulación que no se para ante nada, que metan a los antidisturbios en las agencias de calificación de la deuda, en Satandard & Poor’s, en Moody’s, en Fitch,… Si quieren reducir los déficits públicos que lleven los tanques a los paraísos fiscales. Si se llenan la boca de libertad, que nos ofrezcan justicia. Pero, ¿qué culpa tienen estudiantes y jóvenes precarios de todo lo que está pasando? Como dice Galeano, este mundo está patas arriba.

En los países árabes se han dado dos tipos diferentes de revueltas. En unos, la policía y el ejército han entendido los problemas de la ciudadanía y se han puesto de su parte hasta desterrar a los tiranos. En otros casos, las fuerzas represivas han sido fieles al dinero de la tiranía dando la espalda a sus conciudadanos y abriendo duros conflictos violentos. En España ya vemos el papel que está tomando la policía. Estos perros no morderán la mano que les da de comer.

Pero como nuestros sueños son infinitamente más potentes que sus porras, NO NOS VAMOS A QUEDAR DE BRAZOS CRUZADOS. Esta tarde a las 20,oo horas hay convocada una nueva concentración en la Puerta del Sol. En otras ciudades como Gijón también se están movilizando, así que permanezcamos atentos en todos los medios para participar en lo que esté a nuestro alcance. Nosotros trataremos de informar a través de nuestras cuentas de twitter y facebook de todo lo que vaya ocurriendo.

¿Por qué hay que seguir manifestándose?

Porque esto no ha hecho más que empezar. Porque ellos son duros de oído. Porque no van a tardar en criminalizar, ignorar, estereotipar o reprimir. Porque su ataque ha sido, es y seguirá siendo muy duro. Porque somos más y tenemos razón.

Porque hacía tiempo que no se veía a tanta gente ilusionada junta. Porque no nos representan. Porque queremos que los políticos y los banqueros nos quiten sus sucias manos de encima. Porque hay otros que han demostrado que se puede. Porque todos es poco. Porque nos lo deben. Porque nos lo debemos.

Hay mil razones, os imagináis todas. De momento, la manifestación de ayer de Madrid está resistiendo en forma de acampada en la Puerta del Sol. La acampada va a estar hasta las elecciones. Ese día, el día de las elecciones hay que verlo como una jornada más para manifestarnos. Cada uno como mejor crea, no votando, votando en blanco, no votando a PPSOE o CIU.

Evidentemente hay dudas sobre este movimiento. Es normal, por primera vez surge un movimiento sin líderes, sin organizaciones. Eso es un arma de doble filo. De todos modos no es el momento para ciertas discusiones. Creo que es el momento para crear “ambiente de protesta”. Para que, aunque la televisión pública no diga nada y los periodistas españoles se enteren por el Washington Post de que la Puerta del Sol ayer estaba llena de gente protestando, el poder comience a asustarse. Aquí y ahora.

¿Por qué tengo que ir a la manifestación del domingo? (II)

Tenemos que ir a las manifestaciones de este domingo por millones de razones, pero fundamentalmente por una: porque la historia es nuestra. Porque las calles son nuestras y debemos ser nosotros los decidamos qué hacer con las calles. Por todos los que antes que nosotros demostraron que el movimiento se demuestra andando y que, repito, la historia es de los pueblos.

Nos han robado la calle, nos han robado el futuro y nos quieren robar la vida en forma de precariedad. Y todo para una cosa llamada tasa de beneficio no disminuya. Detrás de sus palabras, sus discursos, sus conceptos se esconde una triste realidad: que sus intereses (los de los políticos y los banqueros) están por encima de los de la mayoría. Que no se trata de que vivamos en la misma sociedad con desigualdades. No. Vivimos en una sociedad hecha a su medida. Vivimos en una sociedad que, cuando se atasca, cuando ya no puede generar el beneficio suficiente para los que mandan, debe cambiar.

Y la cambian, no veas si la cambian. Le dan una vuelta de tuerca a la explotación. Nos explican que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. Pero las posibilidades, ¿de quién? En los últimos años se ha producido un endeudamiento brutal de las clases populares que han sostenido sus beneficios. Los beneficios de las Telefónicas, las Iberdrolas, las Endesas. Los beneficios de los Botines, los Alierta, los González. Y las lisonjas que reciben el consejo de administración de los asuntos de todas ellas: el gobierno.

Ellos tienen muy claro el poder que tienen. No sólo son conscientes, sino que lo ejercen. Lo ejercen a través de los discursos, a través de sus acciones. Ni siquiera lo ocultan. Como ya comentamos una vez, Warren Buffet, una de las personas más ricas del mundo, dijo que existía una lucha de clases, Y no sólo existía, sino que era su clase, la clase de los ricos, la que la estaba haciendo y la estaba ganando.

Por eso, porque nos han declarado la guerra a los precarios, a los desempleados, a los trabajadores, a los migrantes, a todo el planeta, debemos ir este domingo a esta manifestación. Y a la siguiente y a la siguiente y a la siguiente. Porque la historia es nuestra y la hacen los pueblos.

¿Por qué tengo que ir a la manifestación del domingo?

Porque no queremos pagar los platos rotos de la crisis los que no tuvimos ninguna responsabilidad en causarla. Porque no estamos de acuerdo con que los ciudadanos paguemos los rescates de un sistema financiero que sólo mira por sus intereses. Porque el sistema educativo no debe servir para escupir individuos precarios a un insaciable mercado laboral. Porque más del 20% de la población activa no puede trabajar.

Porque queremos vivir en un sistema comandado por los ciudadanos, no por los poderes económicos. Porque votar cada cuatro años no es democracia. Porque queremos ser dueños de nuestras decisiones, de nuestras vidas, de nuestra sociedad. Porque creemos que la gente no está dormida. Porque la clase política actual está muy lejos de los problemas de la calle y muy cerca de los de los banqueros. Porque las continuas reformas laborales sólo sirven para recortar derechos de los trabajadores.

Porque las grandes empresas siguen escupiéndonos sus cifras de ganancias mientras nosotros estamos en casa con la rabia rebotando por las paredes. Porque el sistema electoral actual no nos permite una verdadera posibilidad de elección. Porque la economía no puede dictar las reformas a la política. Porque no podemos seguir sosteniendo un sistema económico en el que, pase lo que pase, siempre gana la banca y siempre perdemos nosotros.

Porque queremos que, cuando dentro de unos años echemos la vista atrás, no nos dé vergüenza. Porque no nos representan. Porque los medios de comunicación siguen siendo los altavoces de los poderosos. Porque creemos en unos servicios públicos eficientes al servicio de los ciudadanos. Porque no puede haber listas plagadas de imputados por corrupción. Por todo eso y por otras millones de cosas que todos sabemos y que ocurren todos los días delante nuestras narices, el domingo tenemos que llenar las calles de gritos, de indignación y de gente. Aquí están las convocatorias en todas las ciudades. La de Burgos sale a las 20,00 de la Plaza del Cid para llegar a la Plaza Mayor. Nos vemos en los bares, pero primero, en la manifestación.

Construyendo el futuro (II)

Me dicen que soy joven, que tengo el futuro por delante, que tengo un abanico de oportunidades que conquistar. Me dicen que soy afortunado, que he nacido en un país con democracia, que tengo poder de decisión en mis manos y en mi conciencia. Me dicen que vivo en un territorio de libertad, que puedo elegir, que me puedo expresar. Me dicen que estudie para obtener los frutos de un futuro mejor, que utilice la fuerza de la educación.

Me dicen que tengo que lucir siempre joven, que puedo inmplantarme pelo en algunas partes del cuerpo, que me lo puedo quitar de otras. Me dicen que soy un vago, que quiero que me lo den todo hecho, que ellos tuvieron que luchar para conseguir todo lo que nosotros tenemos hoy. Me dicen, me dicen, me dicen… ¿Y yo qué les digo a ellos?

Muchas gracias por esos estudios, cada día más privatizados, que me han arrojado a un mercado laboral carente de oportunidades, en el que me he tenido que dedicar a algo totalmente distinto a lo que estudié. Muchas gracias por ese trabajo precario, en el que son necesarias jornadas exhaustivas para obtener un sueldo medianamente digno. Muchas gracias por esta pseudodemocracia que no me representa y que siento a años luz de los ciudadanos, pero muy cerca de los poderes económicos. Muchas gracias por este sistema de libertad de expresión, en el que el poderoso obtiene espacios informativos por todos lados, mientras que se silencian los verdaderos problemas que nos sacuden cada día a ti y a mí.

Ha comenzado el momento de darles las gracias. Esta tarde en Madrid a partir de las 19,00 horas en la Plaza de Antón Martín es un buen momento para iniciar nuestro agradecimiento. Después podemos seguir mostrándoles nuestra gratitud el día 15 a partir de las 18,00 horas en todas las localidades en las que se convoque manifestación. No sé vosotros, pero yo, una vez que empiece a darles las gracias, no pienso parar.

Construyendo el futuro

Las entradas sobre las revueltas en el mundo árabe las titulamos con la frase de Salvador Allende: la historia es nuestra, y la hacen los pueblos. Actualmente nos encontramos en medio de un cambio histórico: hay muchas cosas que pensábamos evidentes hasta no hace mucho que se están tornando como antiguallas. Y hay cosas que pensábamos inimaginables hace poco y que ahora nos parecen obvias. La crisis se ha revelado como una crisis sistémica, es decir, como algo que tiene que ver con el propio funcionamiento de la economía, no es algo coyuntural o pasajero; Además nos enfrentamos a otras caras de la misma crisis: desde la crisis ecológica, con todo lo que supone, hasta la crisis en el orden mundial, dejando de ser Occidente el centro del mundo.

En el Reino de España, además, todo esto viene acompañado por la crisis del modelo político que surgió en el 78 y la crisis de la representación política. Ni siquiera los militantes más fanáticos pueden defender ya la capacidad de unas estructuras como los partidos políticos para representar las aspiraciones o los intereses de la gente, y la mayor parte de nosotros vemos a la clase política como un problema, más que como una solución a algo, sumida en sus miserias: desde la corrupción endémica de la política española a una mediocridad galopante. Esto va unido, además, a un cambio generacional en el que los que nacimos en los 70 y los 80 llegamos a la plena consciencia política, sin las ataduras de haber vivido el franquismo y haber hecho transición. Al mismo tiempo, venimos plagados de deseos. De los nuestros y de los de nuestros padres, que pusieron toda la esperanza de lo que ellos no pudieron hacer en nosotros a base de sudor y lágrimas.

En estas estamos, en medio de una crisis social (política, económica y cultural) y en medio de un cambio histórico. Como la historia es nuestra, y como la hacen los pueblos, hoy voy a hablar de tres alternativas que están surgiendo, aquí y ahora, para tomar las calles y empezar a hacer la historia:

Malestar.org: todos los viernes a las siete de la tarde desde hace siete
semanas se organizan en la mayor parte de las capitales de provincia concentraciones en torno a la idea del malestar. Estamos mal, es evidente, nuestra generación, las anteriores y las futuras. Aquí hay una buena manera de expresarlo. Poco a poco, y según dicen en la página, van creciendo. En Egipto echaron a Mubarak ocupando la plaza de Tahrir, por aquí podríamos empezar nosotros.

Democraciarealya.org: el día 15 de mayo se está convocando una gran manifestación en Madrid para recordar a los que mandan que no estamos en manos de políticos y banqueros. En la página web se proponen una serie de medidas que a mí me parecen bastante razonables. Todo es unirse.

Juventudsinfuturo.net: mañana día 7 hay otra manifestación convocada en Madrid. Una manifestación para recordar que queremos tener futuro, y que lo queremos hacer nosotros. Una manifestación para recordar que no queremos vivir peor que nuestros padres, porque la vida es nuestra y no suya.

Detrás de estas tres iniciativas no hay ni partidos, ni organizaciones. Todas han surgido, más o menos, a través de la comunicación en las redes sociales. Todas, además, son plenamente actuales, en el sentido de que superan antiguas figuras superadas como el partido o el sindicato y lo cambian por la precariedad vital compartida y su forma de subjetividad política, que algunos llaman multitud. Pero esto da igual. Más allá de las críticas o errores o lo que sea que le encontremos a esto, lo que está claro es que tenemos que actuar, porque nos están robando la vida. A mí esta me parece una buena manera.