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Las elecciones vistas desde Gamonal

Pues vamos a hacer un análisis de las elecciones europeas. Voy a intentar lanzarlo desde la mirada de Gamonal, es decir, desde las maneras de ver la política local y el imaginario que rondaba en nuestras cabezas aquel enero que ganamos la batalla del bulevar. Como todos los análisis, es opinable y cuestionable, y sólo representa una posibilidad. Para eso están los comentarios.

1.- Golpe a las élites.

El bipartidismo cae. En todo el país y también en Burgos. Han perdido, atentos, 25.000 votos. 25.000 personas que en el año 2011 (las anteriores elecciones) votaron o al PP o al PSOE estas elecciones no lo han hecho. No vamos a decir si se han ido a otro partido o qué han hecho. El caso es que cada vez es más explícito que las élites gobiernan contra la mayoría.

Los días de la lucha contra el Bulevar herimos a las élites burgalesas. Y sobretodo, conforme era más evidente que ganábamos, las élites se vieron más acorraladas. No hay más que recordar a Lacalle balbuceando en la tele o a Briongos lloriqueando sin poder nombrar al capo Méndez Pozo. Ahora, el bipartidismo está roto, Rubalcaba ya ha dimitido y en el PP están bastante descompuestos.

2.- La novedad desde abajo.

Nadie esperaba que un barrio desconocido de una ciudad de provincias hiciese lo que hicimos a principios de año. Al menos nadie fuera de Gamonal. Y el caso es que lo hicimos. Estas elecciones ha pasado algo parecido. Nadie esperaba que una organización nueva, con cuatro meses, consiguiera más de un millón de votos y en Burgos se convierta en el tercer partido más importante. La referencia institucional para los de abajo y los que queremos echar a las élites es Podemos.

Por distintas razones han sabido tocar la tecla de las emociones. Al poco de empezar la lucha contra el bulevar se hacía más y más evidente que su paralización no dependía del alcalde, sino de nosotros. Y esa es la emoción que, en parte, Podemos ha recuperado. No depende de ellos, depende de nosotros. Ese es el tipo de emoción a la que apela Pablo Iglesias cuando dice en la tele que Floriano (uno del PP) hace bien en tener miedo.

La imagen más representativa del fin de semana.

3.- La izquierda patas arriba

Y bueno, lo que empezó en mayo de 2011 continúa con Podemos. La reconfiguración de la izquierda en España continúa. En izquierda meto también a los votantes y a la base social del PSOE (el aparato es élite y también hay que echarlos). Podemos ha demostrado que las formas de hacer política de la izquierda tienen que cambiar si quieren ganar.

IU, en un contexto totalmente favorable, no ha sido capaz de convertirse en herramienta política de las mayorías. En Burgos, se ha quedado quinta. En mi opinión, no es tanto por Podemos, sino porque tiene límites estructurales: un aparato que se ha convertido en un fin en sí mismo y  no en una herramienta para transformar la realidad y un imaginario que no les permite conectar con gente no identificada o incluso desconfiada de los mitos de la izquierda (ya sabéis, que si la bandera de la URSS, los póster del Ché, Lenin, etc).

Y en cuanto al PSOE. Es el partido sobre el que se ha construido el régimen del 78 y que ha representado, de alguna manera, a la mayoría social de este país desde ese año. Justamente lo que pretende Podemos, que las mayorías sociales de la crisis se identifiquen con ellos (de ahí la apelación a “la gente normal”). Si el proyecto político de Podemos triunfa, el PSOE va a convertirse en el Pasok griego. Y, de momento, Podemos lo está petando.

4.- ¿Podemos puede?

En el caso de Gamonal, fue el movimiento el que obligó a la institución a parar una obra injusta. Fue, genuinamente, una victoria popular. Si queremos ganar (es decir, echar y juzgar a las élites y construir un nuevo régimen político que asegure que todas las personas tenemos lo necesario para desarrollar una vida digna y autónoma y que podemos participar de las decisiones que nos afecten), necesitamos muchas victorias populares. Es decir, necesitamos una mayoría organizada (en Podemos y en muchos más sitios) y dispuesta no sólo a votar sino a ejercer el poder. Podemos no nos va a traer esta victoria popular. Pero al menos nos está haciendo soñar y creer que sí que se puede. El resto depende de nosotros.

Méndez, que sabemos que nos lees, tiembla.

 

Análisis del resultado electoral

1.-El Partido Popular ha obtenido la mayoría absoluta gracias al injusto sistema electoral que ha sobredimensionado su representación en el Parlamento. El PP ha subido sólo medio millón de votos con respecto a las anteriores elecciones. En la ajustada victoria del PSOE en 2008, Zapatero tuvo casi medio millón de votos más que el PP en la actualidad.

2.-Se registraron un 1,37% de votos en blanco, los mismos que Amaiur que tendrá una representación de siete diputados.

3.-Si sumamos los votos en blanco, los nulos y los del partido Escaños en blanco, superan el 3% imponiéndose holgadamente a todas las fuerzas nacionalistas a excepción de CIU.

4.-Para encontrar los resultados de los votos en blanco y nulos ha habido que buscar con lupa en los medios de comunicación. En ocasiones ni buceando entre todos los datos aparecían porque no se publicaron, especialmente en la derecha mediática. ¿Casualidad o causalidad?

5.-Las 9.710.775 personas que se abstuvieron serían sobradamente la segunda fuerza electoral y a tan sólo un millón de votos de la imperial victoria del PP.

6.-A Izquierda Unida le costó cada diputado 152.801 votos, a Amaiur 47.661.

7.-El PP en la provincia de Burgos, uno de sus feudos y dentro del contexto de “una victoria histórica”, ha obtenido 2.000 votos menos que en 2008, año en el que perdió las elecciones. En la capital de la provincia el PP descendió en más de 1.000 votos respecto a las anteriores elecciones. Es decir, que cuando Zapatero ganó las elecciones había más ciudadanos burgaleses que confiaban en el PP que en la actualidad.

8.-(Este punto no estaba incluido en la primera versión de la entrada). El PSOE no ha perdido las elecciones a causa de la crisis, igual que el PP no perdió las de 2004 debido a los atentados del 11M. Caer en eso sería un evidente error en el análisis. El PSOE ha perdido las elecciones porque no ha sabido gestionar la crisis económica, igual que el PP perdió las de 2004 porque no gestionó correctamente los atentados del 11M.

Análisis ficción del resultado electoral (II)

Imaginemos:

Diciembre de 2011. Después de varias semanas sin que Rajoy diese señales de vida, una creciente sensación de vértigo se apoderaba de la sede del PP en la madrileña calle Génova. El día 20 llegó una llamada de la mujer de Rajoy que, preocupada, preguntaba si su marido iba a poder cenar con su familia el día de nochebuena, aunque “no quería molestar porque imaginaba que se encontraría resolviendo importantísimos asuntos”.

Con el resorte de esta llamada un asesor se armó de valor y dirigió sus pasos hacia el despacho del nuevo presidente del Gobierno, llamó a la puerta mientras notaba que un temblor se apoderaba de su cuerpo. Escuchó un leve balbuceo al otro lado y decidió entrar.

Una impenetrable nube de humo atrapaba a Mariano Rajoy que no dejaba de dar caladas a su puro habano.

– ¿Qué hace aquí con tanto humo?

– Tenemos que resolver los importantes problemas que… Zapaterrrrro, Esshhhpaña, la ETA, sindicatosshh…

– ¿Va a resolver todos esos problemas?

– Por supuesshhto, haremos lo que tengamosh que hacer, de la manera que hay que hacerlo, porque los esshhpañolesh nos han elegido para hacer lo que ellos esperan que vamos a hacer y para eso esshhtamos aquí, mirusté.

– ¿Y cómo lo va a hacer?

– Como dios manda y con sentido común porque eshtamos aquí, mirusté, para hacer lo que debemos hacer y los esshhpañoles confían en que hagamosshh todo lo que hay que hacer y, como presidente vuestro que soy, voy a resholver, mirusté.

– ¿Eso es todo?

– Crearemos confianza en los mercados y a la unión entre nacionalistas no le llamaremosshh matrimonio, mirusté.

– ¿En qué mercados?

– En los mercados de abastos, mirusté. Lash eshpañolasshh podrán comprar las lechugas, sin derrochar con la ley de dependencia, con una confianza absoluta en el Partido Popular porque hemosh venido a hacer lo que se espera que hagamos, mirusté,…

La realidad supera a la ficción.

Análisis ficción del resultado electoral

Imaginemos:

Mayo de 2010. Zapatero recibe varias llamadas de Obama, Angela Merkel y el Fondo Monetario Internacional ordenándole que realice varios recortes ya que sus bancos  los mercados ven peligrar la devolución de las deudas. Zapatero, indignado por esa intromisión en nuestra soberanía y porque le obliguen a hacer algo que no estaba en su programa, plantea, en una declaración pública y para todo el mundo, la situación, decide dimitir y convocar elecciones diciendo claramente que él no está dispuesto a tomar esas medidas ya que no van a ayudar a terminar con la crisis sino que la van a agravar. Durante el mes siguiente Zapatero busca aliados en la Unión Europea que se planten frente a las políticas alemanas y exijan una modificación en los Estatutos del Banco Central Europeo para que preste a los estados al 1%, el mismo porcentaje al que presta a los bancos privados.

Junio de 2010. Tras una campaña bien llevada por el Partido Socialista, en sentido refrendario y con grandes dosis de movilización de sus bases sociales así como de la izquierda social, planteada como una refundación de la política y contra el neoliberalismo, el PSOE consigue con una participación cercana al 85%, ganar las elecciones con mayoría absoluta por cuatro diputados. Esto le da legitimidad tanto interna como, sobretodo, externa, para plantear en la Unión Europea la regulación de las especulación financiera, una política internacional activa contra los paraísos fiscales y una modificación de la política monetarista del Banco Central.

Septiembre de 2010. Fruto de la legitimidad de la victoria y del trabajo activo del partido y los sindicatos mayoritarios, la movilización social se mantiene para que la correlación de fuerzas sea favorable a una serie de cambios legislativos como la modificación de la fiscalidad de las SICAV, la equiparación de las rentas del capital con las del trabajo, la aprobación de la dación en pago con carácter retroactivo o la elaboración de una nueva Ley de Cajas que permita la creación de una banca pública descentralizada y con criterios éticos en su actividad. Esto genera ingresos suficientes para que el estado lidere la actividad económica, prestando a las Pymes e invirtiendo en el progreso de la sociedad a través de la educación, la sanidad, la innovación o la sostenibilidad.

Octubre de 2010. Durante el verano, aunque no ha conseguido grandes alianzas con los gobiernos europeos, todas las bases de los partidos socialdemócratas se han movilizado, apoyando las propuestas del gobierno español y obligando a los líderes de estos partidos a asumir un discurso similar. Además, las encuestas en Francia y Alemania y algunas elecciones regionales muestran que peligran los gobiernos conservadores en estos países, por lo que tanto Merkel como Sarkozy se ven obligados a asumir alguna de las medidas que fuerza Zapatero. Se aprueba una tasa a las transacciones financieras dentro del territorio europeo y esta tasa se convierte en el estandarte de la UE en las reuniones del G20. Será recaudada por una autoridad europea que será el embrión de un futuro gobierno económico.

Enero de 2011. Debido a la inversión pública, los datos de crecimiento cambian en el último trimestre de 2010. La popularidad de Zapatero se dispara. La movilización continua y, siguiendo el ejemplo Islandés, varias denuncias contra los Bancos de inversión y las Agencias de Calificación en la Audiencia Nacional impulsadas por asociaciones ciudadanas avanzan gracias al apoyo de la Fiscalía.

Marzo de 2011. El gobierno francés y el italiano deciden convocar elecciones debido a las huelgas y manifestaciones continuas protagonizadas por los sindicatos y partidos de izquierda. Triunfan los partidos socialdemócratas que, obligados por la movilización, forman gobierno con miembros de los partidos comunistas. Se asume el discurso que había iniciado Zapatero el año anterior dejando a Alemania como el único gobierno importante en la UE que defiende recortes y desregularización.

Abril de 2011. Fruto de una movilización que no cesa y siguiendo el ejemplo islandés, se plantea en España la apertura de un proceso constituyente de cara a una reforma de la Constitución que impida la especulación financiera y ponga al mismo nivel de obligación para el estado los derechos sociales de los derechos civiles y políticos. Por la inercia se fuerza un referendum sobre la forma de estado.

Además, y por la crisis política de la Unión Europea, se plantea la necesidad de realizar una cumbre refundadora en otoño en la que se apruebe un nuevo tratado que sustituya al de Lisboa e imponga la construcción de un modelo social único en Europa. Finalmente, fruto de las presiones, Alemania acepta modificar los Estatutos del Banco Central Europeo para que este pueda financiar a los estados. Se avanza hacia el gobierno económico. Las previsiones de crecimiento para el año 2012 vuelven a niveles precrisis.

Noviembre de 2011. Se celebran elecciones en España como paso necesario para aprobar la reforma de la Constitución. El PSOE arrasa superando las cotas de 1982. Además, la movilización sostenida durante un año hace que surjan multitud de iniciativas de solidaridad y apoyo mutuo que van construyendo nuevas bases, revitalizando el tejido social y reforzando la hegemonía ideológica de las clases populares, lo que abre el camino a nuevas reformas.

En Europa Angela Merkel convoca elecciones y triunfa el SPD. Se firma un nuevo tratado que sienta las bases de una Europa radicalmente democrática y con un crecimiento basado en los derechos sociales y económicos y en la sostenibilidad ecológica.  Se inician procesos de auditoría de la deuda. Los primeros brokers y altos ejecutivos de fondos de inversión son encarcelados.

A veces la mejor manera de afrontar una pesadilla es soñar un rato

Erecciones generales

Cada minuto estamos más cerca del 20 de noviembre que, si un milagro o una maniobra maquiavélica del malo malísimo Rubalcaba no lo evitan, arrojará sobre nuestras caras una mayoría absoluta del Partido Popular. Lo más preocupante es que, lejos de despejarse el cielo, cada vez hay más nubarrones negros y amenazantes.

El lunes pudimos observar atónitos un debate-gatillazo que, a excepción de ultras y convencidos, nos dejó a casi todos a medias y muy fríos. ¿Por qué estos dos supervivientes de la política aspiran a vivir en La Moncloa? ¿Por qué nos ofrecen ese espectáculo que no sirve más que para desvirtuar la palabra debate? ¿Qué hace un tipo sin reflejos y más cercano a Tutankamón que a un periodista como Campo Vidal moderando el debate?

Rubalcaba mostró una imagen indolente lejos del verbo incisivo que ha mostrado en anteriores ocasiones. Me da la impresión que ve la batalla perdida y está cumpliendo el trámite de llegar con un mínimo de dignidad a las elecciones y a partir del 20N disfrutar de un retiro dorado. No entendía a ese Rubalcaba sin fuerza en los puños ante un rival tan blando como Rajoy. Incluso en varias ocasiones le ofreció al púgil popular la mandíbula para que el gallego probara suerte. Me lo expliqué todo al ver que estaba asesorado desde el rincón socialista por la mediocridad hecha política: Elena Valenciano y Óscar López.

De Rajoy poco que decir. Un tipo que se limitó a leer los papeles que tenía en la mesa (porque demostró que el programa de su propio partido no se lo había leído) no nos va a ofrecer nada nuevo. Él no necesitaba asesores mediocres porque para político gris, anodino y vulgar ya está él. La táctica del PP durante la campaña ha sido evidente: hablar poco, lo poco que han hablado ha sido de economía y sin especificar los recortes que sufriremos. De esta forma, aprovechan la inercia electoral que marcan las encuestas y no despiertan el voto desencantado de la izquierda que ha votado a Zapatero en las dos elecciones anteriores.

Seguiré observando estas erecciones generales a ver si alguien me consigue calentar porque de momento esta campaña bipartidista, que apesta a capitalismo, no me la pone dura.

Algunas claves antes del 22 de mayo en Burgos

1. ¿Qué hace una ciudad plagada de publicidad de un partido con ideología fascista como Democracia Nacional? ¿Quién ha financiado esta vergonzosa campaña electoral? ¿Por qué los medios de comunicación locales les ofrecen cobertura? La semana pasada dieron una paliza a un joven burgalés por quitar una pegatina de su vomitivo partido. Posteriormente, siguieron los pasos que siguen siempre que golpean a alguien:

a) Decir que el agredido increpó a una chica que estaba con ellos.

b) Vincular al agredido con Resaca Castellana.

c) Contar la trola a los medios locales que publicitan gratis sus mentiras venenosas.

2. UPyD no quiere desvelar sus pactos posteriores al 23 de mayo. UPyD trata de pescar en los caladeros del voto del PP y dentro del desencanto conservador del PSOE. Su sueño es que el PP no obtenga mayoría absoluta para tener la llave de la gobernabilidad consistorial.

Las preferencias de su cabeza de lista, Roberto Alonso, pasan por el Partido Popular, así que nadie piense que se trata de un partido progresista. Su líder ya dió sobradas muestras de su conservadurismo cuando estuvo al frente de la patronal burgalesa. Aunque pueda parecer lo contrario, desconoce los asuntos internos de la política local como demostró en el test que hicieron el domingo a los candidatos en el Diario de Méndez-Poison. Acertó tan pocas respuestas que no dió permiso para que publicasen sus resultados.

3. ¿No hay en Burgos algún candidato mejor que Raúl Salinero para representar a Izquierda Unida? De acuerdo en que la juventud también puede ser un plus, pero no para ir de cabeza de lista. ¿Se puede presentar a alcalde de la ciudad una persona que tan sólo lleva viviendo en Burgos los años en los que ha cursado su carrera de obras públicas? Una candidatura comandada por alguien con la preparación de Manuel Ortega hubiese sido una oportunidad para que IU obtuviese un resultado histórico en estas elecciones municipales.

4. El Partido Popular presenta a un candidato salpicado por la sombra de la corrupción. Se hizo conocido por un viaje por la costa francesa del Mediterráneo. ¿Qué constructores obtuvieron beneficios del pago de aquel maravilloso viaje? Lacalle es un político de profesión que no se ha dedicado a otra cosa en su vida que no sea medrar en el Hay-untamiento de Burgos. Y nos traerá más estatuas, de esas bonitas y baratas que hay por toda la ciudad, aprobará una Ordenanza Cívica que es de todo menos cívica, amordazará a los medios de comunicación,…

Vamos, lo que ha sido la derecha de toda la vida en Burgos. Alguien relevante de la izquierda local me dijo una vez que “Burgos es como Sicilia, pero sin muertos”. Aquella afirmación, que nunca agradeceremos lo suficiente al PP, se me quedó grabada.

5. ¿Quién se hará con los dos concejales dejados por el desaparecido Solución Independiente? UPyD y el PP son los que mejor pueden acaparar el perfil de ese voto populista.

6. Las dos cabeceras burgalesas siguen dando muestras de su granítico apoyo a la derecha de la ciudad. La cobertura de la información consistorial en las últimas fechas es claro ejemplo de ello. Hacen la campaña al PP para posteriormente obtener los frutos de lo que han sembrado.

¿Qué pintan entrevistas a toda página al candidato de Democracia Nazi-onal, con 469 votos en las pasadas elecciones, mientras que la candidaturas del Partido de Castilla y León, con 1.819 votos, o de Ciudadanos de Burgos, con 842, son prácticamente invisibles?

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Seguimos pendientes de las acampadas en muchas ciudades españolas. Nuestro apoyo es absoluto, aunque creo que es necesaria una mayor vinculación ideológica que evite malos entendidos como que Falange Española en algún pueblo apoye las manifestaciones. En Burgos, a pesar de no haber acampada, todos los días habrá asambleas y concentraciones a las 20,00 horas en la Plaza Mayor y cada quince días se llevarán a cabo manifestaciones. El movimiento sigue vivo.

¿Que siga la fiesta? (II)

La fiesta va a seguir. ¿Cómo no van a seguir en esa fiesta eterna llamada capitalismo, llena de lujos excéntricos, que les estamos pagando entre todos mientras a ellos les sale gratis? Si esperamos a que las oligarquías económicas y políticas salgan de la fiesta y vuelvan tambaleándose a sus casas a vivir la resaca, estamos muy equivocados. Ellos seguirán pidiendo rondas sostenidos por la droga que les suministra el estado en forma de dinero.

Al principio de la crisis nos hablaron de que iban a refundar el capitalismo. Parece un chiste malo. ¿Obama, Sarkozy, Merkel, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial iban a refundar el capitalismo? Esos son los que están en la fiesta con nuestro dinero, mientras nosotros tenemos el cinturón tan apretado que algunos ya no podemos ni respirar.

Las democracias actuales están superadas. El problema es que ellos no van a hacer nada por darse cuenta hasta que sea inevitable. A algunos dirigentes de los países árabes les están sacando de la fiesta a hostias mientras mendigan una copita más. Podrían corregir el rumbo con listas abiertas y democráticas en todos los partidos, hablando honestamente a los ciudadanos, echando a sus miembros corruptos. ¿Estoy pidiendo demasiado?

El virus de la corrupción en España tiene infecciones más graves de lo que parece. Vivimos en un país con la mentalidad obtusa y egoísta del nuevo rico: “Mientras a mí me vaya bien, ¿qué más me da que el alcalde de mi ciudad se lleve algo?” (sic). Esa gente mantiene en su cabecita un virus muy extendido por aquí que dejó un señor con bigote, abdominales y melenita liberal. Mientras no cambie esta forma de pensar, es difícil que deje de haber políticos como Camps que, a pesar de ser un corrupto, sigue ocupando su cargo de presidente de la Generalitat Valenciana como si nada pasara.

Compartimos la crítica. No sé si la solución. Yo creo que hay que votar. Hay que implicarse políticamente y eso también es votar. Votar a los partidos con arquitectura democrática, a los que enfrentan la corrupción, a los que se oponen al actual sistema económico que legitima la inmoralidad diariamente, a los que representan a la gente, a los que se atreverán a ir a la discoteca y decirles a las elites encorbatadas: “Se acabó la fiesta. A partir de ahora, o nos vamos todos de fiesta o no se va nadie.”

El 14 de abril de 1931 la Puerta del Sol presentaba este aspecto festivo.

Hoy hace ochenta años que, de unas insignificantes elecciones municipales como las que se celebran el próximo 22 de mayo, llegó una fiesta maravillosa. Pero no una fiesta como la que hay montada ahora. Una fiesta de la gente que inundó las avenidas, una fiesta pacífica y tricolor, una fiesta republicana de trabajadores de toda clase, que se organizó en régimen de Igualdad y Justicia, una fiesta en la que las instituciones emanaban del pueblo, una fiesta de cultura con García Lorca tocando el piano, una fiesta efímera de la izquierda que los poderosos no soportaron.

Esa fiesta nació de las urnas y se construyó sobre unas urnas abiertas a todo el mundo, incluidas las mujeres, que hasta entonces no habían podido votar. También me acuerdo de quienes fueron los que lucharon y siguen luchando por los derechos de las mujeres. Yo te digo que A ALGUNOS #nolesvotes, pero yo voy a votar. Cada voto es un homenaje cargado de sentido a toda la gente que se ha quedado en el camino para dejarnos un suelo de justicia, igualdad y libertad. Actuaremos en todos los ámbitos políticos posibles para combatir a nuestros enemigos, pero en las urnas también.

¿Que siga la fiesta?

El día 22 de mayo hay elecciones municipales y autonómicas en el Reino de España. En ellas, los españolitos que han venido al mundo deben elegir quien va a gobernar en varias de las administraciones públicas del Estado.

Estas elecciones aparecen en un momento social caracterizado por: una crisis económica que ha puesto en cuestión el modelo económico creado y protagonizado por el PP y PSOE a lo largo de los últimos quince años; una crisis política que pone en cuestión la capacidad de la clase política para representarnos (si es que alguna vez la tuvieron); una crisis social consecuencia directa de la crisis económica cuyo principal símbolo son cinco millones de personas en paro, sostenidas vitalmente la mayor parte de ellas por estructuras informales (la familia, ayuda de amigos, etc.).

En estas circunstancias, los dirigentes de las dos organizaciones que se reparten la mayor parte del pastel en España nos vienen a decir que la democracia mola, y que podemos elegir entre un grupo de gente totalmente desconectada de la realidad para que gobiernen. Un grupo de gente que está preocupado exclusivamente en conservar el poder, lo cual no se consigue en las elecciones como muchos piensan, sino en el trabajo interno del partido que se hace continuamente para conseguir una posición en las listas que aseguran un sueldo los próximos cuatro años.

Las elecciones se convierten así, no en un proceso constitutivo de política, en el sentido de que elegimos entre opciones en función de nuestros intereses y nuestras opiniones sobre cómo debería organizarse la sociedad, sino en un trámite legitimador de unas organizaciones políticas concretas. Mención especial, en esta lógica, suponen los llamamientos de los políticos corruptos a la función purificadora de las elecciones. Con unas listas electorales llenas de imputados por robar recursos comunes (de todos nosotros), las elecciones se convierten en la ocasión perfecta para que la justicia popular deslegitime a la justicia legal. En fin, la comprensión de algo similar a un estado de derecho por los que se supone que lo gestionan es de broma.

Todo esto, además y para más inri, cuando hemos visto todos claramente cómo los que realmente mandan no se presentan a ninguna elección, sino que periódicamente pasan revista a la clase política para ver si han/hemos hecho los deberes. La retórica escolar debe de ser porque, igual que en los orígenes del estado liberal, somos considerados niños que no somos capaces de discernir entre nuestros intereses ni la mejor manera de conseguirlos. Afortunadamente ya están ellos para explicárnoslo.

En medio de todo esto, van surgiendo movimientos sociales para que recuperemos la política. (Clicad en la imagen)

En estas circunstancias sólo nos queda una posibilidad: recuperar la política. Expropiarles a ellos de la exclusividad en la acción y la representación política y buscar otros lugares en nuestra sociedad en los que podamos producir formas de organización social alternativas, en los que podamos participar y decidir y opinar sobre nuestra vida y nuestros intereses. En cuanto al voto, tenemos que plantearnos realmente si merece la pena votar y, en todo caso, plantearnos a quién votar, ya que la fiesta que los políticos y los banqueros se están montando a nuestra costa tiene que parar en algún momento. ¿O no?