Etiquetado: Huelga

Podemos ser cualquiera (II)

Esta tarde del 28 de diciembre a las 18:00 hay una concentración frente a la Subdelegación del Gobierno de Burgos para reclamar la puesta en libertad de Alfon, detenido desde la Huelga General del 14 de noviembre. La defensa de Alfon ha manifestado que el joven vallecano es víctima de un montaje policial que le mantiene en la cárcel 45 días. Si todo esto no fuera suficiente, está detenido bajo el Régimen F.I.E.S., un régimen con unas condiciones de aislamiento mucho más férreas. Si quieres informarte del caso de Alfon, puedes comenzar por aquí y en este enlace puedes consultar el resto de convocatorias que hay en todas las localidades.

Porque podemos ser cualquiera. Porque no hay que ceder un centímetro de la contienda política a este gobierno fascista. Porque nos quieren recortar hasta el derecho a protestar. Porque no podemos mirar hacia otro lado mientras existan presos políticos. Porque no permitimos que nuestros compañeros de luchas estén entre rejas. ¡¡ALFON LIBERTAD!!

P.D.- Espero no echar en falta esta tarde a UGT y CCOO porque las huelgas de las que ellos se vanaglorian también se ganan porque mucha gente, como Alfon, que no está afliada a sus sindicatos, está batiéndose el cobre ese día desde el minuto uno.

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#14N Huelga General (II)

Cualquier análisis de la huelga general convocada el miércoles debe partir de una premisa: la huelga en sí misma ya no es un instrumento de lucha idóneo para las condiciones de vida contemporáneas.

Ya hemos hablado en alguna ocasión de cómo, en el capitalismo contemporáneo, el trabajo asalariado con cierta estabilidad ha dejado de ser la forma mayoritaria de inclusión social, habiéndose multiplicado las formas de sostener la vida (becas, trabajo informal, autoexplotación como autónomo, prácticas, distintos subsidios y prestaciones públicas). Es decir, de alguna manera, la figura clásica del trabajador asalariado con un trabajo estable y perspectivas de estabilidad está despareciendo mientras que las “nuevas formas” del trabajo lo único que comparten es la precariedad vital que impide que la mayoría podamos hacer planes vitales a más de un año vista.

En este contexto, la huelga general, instrumento clásico de lucha de la clase trabajadora, deja de ser un instrumento válido para las personas inmersas en estas nuevas del trabajo. Desde el becario o precario cuyo contrato eventual elimina cualquier esperanza de tener un puesto de trabajo asegurado hasta los 6 millones de parados que, por mucho que se movilicen o protesten, no van a ser contabilizados como huelguistas.

La huelga del día 14 nos mostró, en este sentido, que los cambios en la estructura social del trabajo afectan ya directamente a las formas de protesta. Si bien, el piquete clásico, formado por trabajadores sindicados que se acercan a los centros de trabajo ha estado presente, se ha visto en igual medida (y de hecho, los medios lo han visibilizado más) una nueva forma de protesta, que podíamos llamar piquetes ciudadanos, formado por gente no sindicada y no asalariada que extendía la lucha a distintas formas de desobediencia. Del mismo modo, por la tarde vimos cómo la protesta en toda su potencia se trasladaba a las manifestaciones.

Nota romántica: bajar hacia el centro desde Gamonal el miércoles por la tarde hacía saltar las lágrimas viendo la riada de gente que desde el barrio obrero por antonomasia de la ciudad de Burgos bajaba hacia la manifestación. Obreros movilizándose. 

La plaza del Cid. De rojo.

De la capacidad de ir articulando las luchas de los que hemos abandonado toda esperanza de vida estable con las personas que todavía se identifican con las formas clásicas del trabajo asalariado dependerá nuestra capacidad para frenar el expolio de nuestras vidas y ganar la guerra a las clases dominantes. En este sentido, más allá de cifras concretas, la huelga del miércoles fue un buen paso en ese camino de confluencia y construcción de una nueva conciencia de clase.

Algún buen análisis de la huelga:

En rebelión, grande Rafael Reig y la huelga ha sido un éxito

Y sobre nuestra policía:

Sus salvajadas. Contra la impunidad.

#14N Huelga General

Porque es un derecho laboral irrenunciable. Por todo lo que nos están robando como ciudadanos y como trabajadores. Por solidaridad. Por las desbordadas cifras de paro. Porque no podemos pagar la crisis los que no tenemos ninguna responsabilidad en haberla causado.

Porque es útil. Porque la derecha siempre la ataca. Porque Esperanza Aguirre la quiere prohibir. Porque hay muchos y poderosos intereses puestos en que salga mal. Por orgullo, por ideología, por principios. Por vencer el miedo que inoculan a los que la queremos hacer.

Porque los derechos se conquistan luchando. Porque, por muchas discrepancias que pueda haber con las cúpulas de las centrales sindicales, están en juego asuntos vitales. Porque las huelgas las ganan los sindicatos y las pierden los trabajadores, así que no podemos permitirnos el lujo de perder una batalla más en esta guerra entre ricos y pobres en la que nos están venciendo por goleada.

 

Por qué apoyo a los mineros

Porque son un grupo ideologizado y movilizado, consciente de su lucha. Porque de sus bocas salen palabras como “vamos en contra del capitalismo”. Porque desde CCOO y UGT han sido capaces de romper el marco discursivo inmovilista de sus cúpulas dirigentes (se buscan más valientes). Porque, a pesar de lo que digan sus enemigos, ya no sólo luchan por lo suyo, sino que han pasado a ser la punta de lanza de una sociedad empobrecida, precarizada, parada, desahuciada y despojada de derechos.

Porque han sabido legitimar el uso de la violencia. Porque han seguido firmes con su lucha a pesar de tener en contra a todos los voceros de la derecha mediática. Porque se han impuesto por encima de las mentiras de los tertulianos fachas y de los discursos templados de esos socialdemócratas que nunca se ensucian las manos. Porque violencia es lo que nos dispensan las clases dirigentes todos los días. Porque pelean por tener trabajo, que se respeten los acuerdos que ya estaban firmados y unas ayudas económicas irrisorias comparadas con las que han repartido al sector financiero.

Porque son ejemplo. Porque demuestran que la solidaridad no ha muerto. Porque me han hecho reír obligando a los antidisturbios a salir por patas (aunque no suene feminista ni inclusivo, ¡qué pelotas tienen!). Porque me han emocionado sus mujeres en el Senado sacando toda la rabia delante de esos encorbatados (¡qué ovarios tienen!). Porque me ha sacado las lágrimas la sencillez de esos trabajadores, encerrados en las minas durante semanas y en huelga durante más de un mes. Y porque si fuese policía y escuchase cómo retumba en los montes “En el Pozo María Luisa…”, me cagaría de miedo.

Por todas estas cosas y otras muchas  estamos junto a los mineros que llegan a Madrid:

– Esta noche 22:00 en el Arco de Moncloa, recibimiento y marcha.

Mañana día 11:

-11:00 en la Plaza de Colón, manifestación hasta el Ministerio de Industria.

-19:30 en Atocha, manifestación hasta Sol.