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¿Qué estará tramando Méndez Pozo?

Contábamos la semana pasada, muy extrañados, el papel que El Diario de Burgos estaba jugando en la crítica al Concejal Villanueva y sus 200.000 euros de factura telefónica, la ya conocida #TarifaGigantilla. Finalmente, al Concejal le hicieron dimitir, lo que se puede considerar un triunfo de la presión popular a la que esta vez, parece, se ha sumado el Diario de Burgos.

Cuando ya teníamos la mosca detrás de la oreja, el domingo, el Diario de Burgos nos sorprende con un reportaje de dos hojas y la portada del periódico sobre los 19 cargos de libre designación del Ayuntamiento de Burgo y los 2,5 millones de euros que cobran al año. En domingo, el día que, suponemos, más se compra y se lee el periódico.

Como no hemos parado de repetir, en Burgos, existe una confluencia de intereses entre lo que podíamos denominar el bloque dominante local. Es decir, entre el Diario de Burgos, sus dueños y el Hay-Untamiento, hay intereses parecidos. Esta confluencia de intereses se remonta a los tiempos mejores de la burbuja inmobiliaria local, los tiempos en los que Méndez Pozo y amigos colocaron a Burgos como una de las ciudades en las que la vivienda era más cara. En esa época, siguiendo una lógica similar a la de otros ayuntamientos patrios, las recalificaciones de suelo servían para financiar el Ayuntamiento, enriquecer a Méndez e inflar los precios. A Méndez, emprendedor él, le pareció que esto era una buena manera de ganar dinero y completó la jugada comprándose el periódico local y construyendo un mini-imperio mediático. Así, se cerraba el círculo: yo Méndez, a través de mi periódico te limpio la cara a ti, Hay-Untamiento, que a través de las recalificaciones de tu suelo haces que las promociones de mi inmobiliaria-constructora se conviertan en un negocio redondo. Todo esto, cómo no, contando con la inestimable colaboración del poder financiero local, Caja de Burgos y Caja del Círculo. Y todo perfectamente legal.

Mientras esto duró, era muy complicado encontrar entre las páginas del Diario de Burgos una crítica al Ayuntamiento y a las políticas del PP. Pero, claro, se acabaron las vacas gordas y cuando no hay tanto dinero que repartir no hay tantos intereses que proteger y los grupos de ese bloque dominante se movilizan para mantenerse en el poder. Es en este contexto en el que tenemos que entender la campaña contra Villanueva y la noticia del domingo.

Además, esto hay que plantearlo en un contexto más amplio en el que mientras las clases dominantes se resquebrajan internamente, la sociedad está accediendo a cada vez más fuentes de información alternativas, a la vez que reclama mayores dosis de transparencia y rendición de cuentas a los gobernantes. La dimisión de Villanueva no se hubiera conseguido sin la protesta y la gente en el pleno. Fruto de estas nuevas reivindicaciones van a surgir transformaciones en los grupos dominantes (no necesariamente buenas para las clases populares), que pueden pasar por nuevos partidos o nuevas formas de organización política.

Es en este contexto dónde cabe preguntarse, ¿qué estará tramando Méndez Pozo?

*Si te parece, puedes plantear tus hipótesis en los comentarios. 

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La #TarifaGigantilla y el Diario de Burgos

No hay otra conversación en Burgos. Como ya habrás leído, visto o escuchado, el concejal Eduardo Villanueva se gastó 207.ooo euros desde su línea de teléfono móvil durante un mes en plena campaña de las elecciones municipales de 2011. Eso, a ojos de cualquiera, es un abuso de proporciones inmensas. Tanto el concejal como el PP deben dar todas las explicaciones que sean necesarias para aclararlo y deben asumir todas las consecuencias que se deriven del asunto.

Dicho ésto, me está haciendo mucha gracia ver sacando pecho al Diario de Burgos dándose un ridículo autobombo y erigiéndose en garantes de la democracia en Burgos. Me desorino que diría aquélla. ¿El Diario de Burgos garante de qué? Las cosas en su sitio. El Diario de Burgos está muy lejos de ser un cuarto poder que se encarga de equilibrar los excesos de los otros tres, más bien es el primer poder de la ciudad. Debido a ésto, hace y deshace a su gusto y, como no tiene ningún contrapoder que le controle, comete desmanes una y otra vez.

De la misma forma, el Diario de Burgos es una empresa con unos intereses detrás, los de su dueño Antonio Miguel Méndez Pozo. Este peligroso personaje es el amo de Burgos y su medio de comunicación le sirve para llevar adelante todas sus fechorías. La información de #TarifaGigantilla no sale ahora por casualidad. En el citado periódico no se dedican a publicar los casos de corrupción del Ayuntamiento, sino que juegan con la información de la que disponen para presionar al Consistorio en beneficio propio.

Méndez Pozo está avisando a Lacalle y a su equipo de Gobierno. Los ingresos por publicidad bajan, la privatización del Servicio Municipal de Aguas de Burgos está en el aire, más todo lo que ignoramos que hay debajo de la mesa. Villanueva sólo ha sido una primera víctima. Si el alcalde no toma las decisiones “correctas”, conocerá lo peligroso que es en esta ciudad enfrentarse al Padrino.

Que quemen vibo a Bretón (II)

Bretón es un miserable, un desgraciado, un malnacido…

Podría seguir buscando insultos, pero no me apetece. Igual que no me apetece ahondar en la personalidad o en la oscuridad del alma de una persona que, parece, mató y quemó a sus hijos.

Y no me apetece porque da exactamente lo mismo. Me da lo mismo la barbaridad que haya cometido. No necesito regocijarme en el fango de los relatos sobre su frialdad o sobre su crueldad.

Ya sé que ahora, en caliente, después de ver el décimo reportaje basura de Ana Rosa Quintana, lo que “nos pide el cuerpo” es “quemar vibo a Bretón”. Bueno, lo que le pide el cuerpo a algunos, porque yo no he llegado a sentir ese odio irracional que hace que te vayas a twitter a poner barbaridades.

Pero, una vez más, ¿y qué? La pena de muerte o la cadena perpetua (que tienen la misma esencia) son dos castigos que una sociedad decente no puede utilizar para penalizar ningún tipo de acción.

La pena de muerte es un castigo de guerra. Pero no hay ninguna guerra que hacer aquí. Es imposible resarcir a las víctimas directas. Y a la otra víctima directa (se olvida muy a menudo en el ruido de los rebuznos que esto es otro caso de violencia machista; el móvil era hacer daño a su expareja) tampoco se la puede resarcir.

Y esto no tiene nada que ver con ponerme excelso y creer que estoy por encima de los demás o algo así. De hecho, escribo esto también porque estoy convencido de que, llegado el caso, yo también podría ser el destinatario de esas penas. Yo también podría matar a alguien.

Por eso, porque estoy convencido de que no se puede luchar con el lado oscuro de la condición humana, creo que las penas que entre todos construimos en una sociedad decente no pueden ser, precisamente, la institucionalización de ese lado oscuro. No podemos convertir una sociedad en una guerra contra nosotros mismos.

 

Que quemen vibo a Bretón

Pues sí. Que quemen vibo a José Bretón. Hasín. Como suena. Que lo cojan y lo quemen, preferiblemente en el lugar donde quemó él a sus ijos. En el mismo sitio para que sirba de castigo ejemplar y no buelva a repetirse una situacion asín. Si le queman hallí y los medios de comunicación se acen heco de la noticia, seguro que a ningún padre deshalmado se le buelve a ocurrir repetir una fechoría de esas caracteristicas.

Hestoy cansado de los de siempre pidiendo respeto. Esos rojos hasquerosos que están a favor del avorto, pero que piden respeto para el ijo de puta este. ¡Qué hasco! Menos mal que este gobierno tiene más mano dura que el anterior porque con el inútil de Zapatero seguro que el puto Bretón ya estava suelto planeando la siguiente. Al menos los ministros se están implicando personalmente y Gallardón ya a dicho que le tienen que caer cuarenta años. Igual que el ministro del Interior cuando pidió la detenzion del halcalde de Marinaleda, otro comunista hasqueroso. Eso son políticos que se himplican y toman las decisiones de primera mano. A mí qué cojones me himporta la separazión de poderes y el Estado de Derecho. ¿No les han botado a ellos? Pues que manden que para eso hestán. Cada vez que ohigo lo de la presunción de hinocencia me pongo de una mala virgen… ¡Un par de ostias les dava yo!

Y los periodistas por esta vez se hestán aplicando. El ABC y La Razón se están posicionándo como deve ser, aunque sigo prefiriendo La Gaceta. El Mundo y El País, informando a su manera, también an savido estar a la haltura. Y mira la Ana Rosa Quintana, que rápido bolbió de vacaciones para informar del asunto. Esa no tiene un pelo de tonta. La gente tanvién se mostró ríjida pidiendo una mayor dureza del Código Penal. Faltaría más. Este país está bolbiendo a ser lo que era. ¡Harriva Hespaña!

Los muckrakers y el 15M

En una tarde de primavera estudiantil Víctor Sampedro, uno de los pocos profesores por los que merece la pena estar cinco años matriculado en una facultad, nos explicó lo que eran los muckrakers. Nos dijo que el término procedía del inglés y que significaba literalmente “rebuscadores de basura”. Eran unos periodistas que se dedicaban a buscar entre la mierda del sistema, entendían que su labor consistía en sacar a flote todos los excrementos que ocultaba la sociedad.

Su origen está en Estados Unidos y a todos ellos les debemos reportajes que destaparon tramas corruptas de las grandes corporaciones o de Wall Street en los felices años veinte, nada nuevo bajo el sol. Tuvieron muchas dificultades para publicar sus trabajos, fueron acusados de cometer el grave delito de ser comunistas y les persiguieron por tierra, mar y aire.

Este grupo de adelantados a su tiempo nos legaron el germen de lo que sería el periodismo de investigación a través de sus certeros reportajes que señalaban con puntería de francotirador la basura del sistema, la mierda, lo asqueroso, lo que apestaba.

Los medios de comunicación actuales en España están a años luz de entender el periodismo como lo hacían los muckrakers. De hecho, ellos mismos son parte del problema, de la porquería, de esa bazofia que no nos deja respirar y a la que hay que señalar para que deje de dispararnos con sus pestilentes mensajes.

Esa prensa vomitiva que ridiculiza al 15M porque, según sus propias mentiras, “no ha servido para nada”, no sabe que, entre otras muchas cosas, el 15M está haciendo parte de la labor que deberían hacer ellos mismos. Los indignados están mostrando las situaciones injustas que se dan en nuestra sociedad actual derivadas del sistema político y económico que nos gobierna, el neoliberalismo.

Dejando a un lado las importantes acciones desarrolladas, el 15M ha señalado con sus dardos certeros la mugre social que nos rodea, han sacado a la superficie situaciones que atufaban ocultas en el fondo del mar. Los abusos de los desahucios, un sistema fiscal injusto, el desmantelamiento de los servicios públicos esenciales, la exigencia de una democracia real frente a la actual secuestrada por los intereses económicos o los desmanes financieros son, entre otras muchas, las basuras que apestan y que ahora están en la superficie del debate público.

Esa labor intachable y de brillantísima importancia seguro que hace a los muckrakers observarnos desde alguna barra celestial, orgullosos de su legado mientras incendian cajetillas de tabaco, chistes de humor negro y copas de alcohol de altísima graduación.

Leña del árbol caído (II)

Pues sí. Público ya no está en los quioscos. Ese diario que nació con dosis de sinceridad, inexperiencia y valentía ha desaparecido en su edición impresa. Las razones seguro que son complejas y variadas, con los links del anterior post podemos hacernos una idea. Aunque, para mí, hay una por encima de todas: la falta de ingresos publicitarios.

Los periódicos ingresan pasta fundamentalmente a través de la venta del diario y con los ingresos publicitarios. En la actualidad, los medios se sujetan, en la mayoría de los casos, sobre esas dos patas. Tanta importancia tienen las ventas como el dinero que ingreses a través de la publicidad. En el caso de Público, con ventas superiores a diarios como La Razón o La Gaceta, el problema han sido los ingresos publicitarios.

¿Por qué no consigues que haya publicidad para tu medio? Si criticas ciertas actitudes empresariales, financieras o institucionales, es complicado que esas multinacionales, bancos o instituciones financien tu medio. Hablando en plata, si dices que Botín se está enriqueciendo con la crisis, el Banco Santander no va a poner tantos anuncios en tu medio de comunicación. Lo mismo ocurre actualmente en casi todas las instituciones públicas que sostienen muchos medios de comunicación conservadores con el dinero de todos y en las que campan los populares como las gaviotas por los vertederos.

El cierre de Público no es más que un ejemplo de que la libertad que llena los carteles electorales sólo es libertad económica. Esto es la dictadura del dinero. Mientras tengas dinero podrás permitirte ciertas dosis de libertad, sino estás perdido. Esto vale en todos los ámbitos y también en el de los medios de comunicación.

Producto de esta situación, es la indigesta mezcla de Ana Rosa, telediarios más amarillos que la camiseta del Villarreal, cine comercial y Belén Estéban que nos hacen tragarnos cada día. Esta sobredosis de mensaje hegemónico e ideología dominante que nos sirven en vena por tierra mar y aire ofrece como resultado una población ignorante que vota lo que vota, lee la prensa que lee y se preocupa por lo que se preocupa. Por cierto, para perpetuar esta situación de imbecilidad general los recortes en educación son lo más indicado.

Leña del árbol caído

Hace una semana y tres días se publicó el último número impreso del Diario Público. Este diario se había convertido en una opción preferente para todas aquellas personas de izquierdas y con una visión de la realidad en parte diferente a lo que Guillem Martínez llama muy inteligentemente cultura de la transición.

El diario había sido lanzado a la calle por la empresa Mediapubli, cuyo principal propietario era Jaume Roures, un viejo trostkista que se ha convertido en multimillonario invirtiendo inteligentemente en productos audiovisuales y que, además, supo moverse por las alcantarillas del poder para que el PSOE de Zapatero le concediera varios favores políticos con que convertirse en el nuevo Polanco-Cebrián.Varios periodistas del periódico público han hecho muy buenos análisis de lo que ha ocurrido. Me gusta especialmente el de Iñigo Sáez de Ugarte, que empezó de redactor jefe de internacional y estuvo trabajando hasta hace muy poco tiempo en Público. Hay dos ideas que me parecen interesante resaltar.

La primera tiene que ver con la idea de que el diario Público, probablemente a causa de esos favores políticos, pretendía estar en misa y repicando, es decir, limpiando la cara del gobierno de Zapatero al mismo tiempo que intentaba satisfacer a un público mucho más crítico. Así, la presencia de articulistas de la izquierda disidente, no presentes habitualmente en los medios de masas, se mezclaba con columnas escritas por asesores y firmadas por ministros del gobierno de Zapatero. Esta mezcla, de alguna manera, mantenía el periódico en una contradicción permanente que, en momentos determinantes, basculó siempre hacia el lado del gobierno, como el caso de Rafael Reig demostró.

El otro aspecto que me parece importante analizar es la relación tan evidente entre poder mediático y poder económico que el caso de Público ha demostrado. No es algo nuevo, ya sabemos que en nuestras sociedades no existe libertad de expresión sino libertad de empresa, pero hay elementos del caso que que vienen a constatar una vez más que las clases dominantes tienen en su mano la herramienta más poderosa para la producción del pensamiento hegemónico. Público no era, ni mucho menos, el periódico con menos lectores, de hecho sus datos eran relativamente buenos. Mejores, por ejemplo, que la Gaceta, uno de los periódicos del TDT Party. Pero en tanto en cuanto su mensaje no era el hegemónico y dejó de tener a una porción de las clases dominantes a su favor (el gobierno) la viabilidad material del grupo mediático (es decir, el interés de los bancos para perdonar deudas o de las grandes empresas para inflar a publicidad un medio) se vino abajo. Hay más elementos interesantes de análisis, por ejemplo la forma en que Jaume Roures va a proceder al despido (en este sentido, el comunicado de los trabajadores tras el ERE anunciado no augura nada bueno) y la resistencia de su coherencia.

En fin, esto nos demuestra una vez más que el campo de batalla está en los medios. La mejor manera de ganar la guerra sería tener un periódico y una tele contrahegemónicas con periodistas bien pagados. Si los mensajes alternativos sobre la realidad pudiesen competir en igualdad de condiciones con el pensamiento único neoliberal y la basura alienante de la televisión no habríamos llegado donde hemos llegado. Pero ésta no es la realidad, la correlación de fuerzas está muy desigual y la infraestructura de los medios en manos del capital. Así que sólo nos queda buscar las grietas mediáticas que surgen todos los días en internet para intentar ensancharlas. Con la esperanza de que este sistema que nos conduce al abismo reviente.

Lucha de clases

La lucha de clases es un fenómeno a través del cual se han podido explicar muchos de los conflictos que han ocurrido a lo largo de la historia. También ha sido objeto de multitud de estudios de filósofos y politólogos desde el siglo XV. Es algo complicado de explicar en un espacio tan corto, pero todos sabemos de lo que estamos hablando cuando decimos clase trabajadora o clase media o clase dominante y clase dominada.

Desde hace un tiempo se venía diciendo que estos análisis de la sociedad estaban desfasados y que no tenían sentido, pero el programa del último domingo de Salvados (el del Follonero, Jordi Évole) volvió a poner en la palestra este asunto. Lo curioso de todo esto es que lo hizo sin pretenderlo porque el programa trataba sobre la agricultura en Andalucía (subvenciones, reparto de tierras, condiciones de vida,…).

A partir de ahora reproduciré algunos extractos de las declaraciones que se produjeron durante el programa.

Un vecino anónimo de El Coronil, pueblo de Sevilla: “¿Cómo voy a ser yo del mismo partido que los terratenientes? ¿Voy a ser de derechas después de ver la miseria que han pasado mis padres?”.

Diego Cañamero, secretario general del Sindicato de Obreros del Campo: “Han cambiado los caballos por los coches de cuatro ruedas pero la mentalidad que hay detrás para mantener sus privilegios sigue siendo la misma”.

“Nos acusan de que somos de la extrema izquierda, pero somos de la extrema necesidad. Valores fundamentales como la vivienda, el trabajo o la dignidad humana deberían ser universales”.

“Las manos deben servir para trabajar y crear riqueza, no vagos. Eso es un insulto”.

Cayetano Martínez de Irujo, hijo de la bruja Lola o de la señora esta que no se la entiende pero que se peina igual. Eso, de la duquesa de Alba. “No sé lo que significa la palabra señorito”. (No tendrá espejos en casa el buen señor).

“Me gustaría instaurar lo que hizo mi padre de dar un sobrecito a los trabajadores a fin de año, si las cosas han ido bien”. (Como sus trabajadores se porten bien con él, es capaz de echarles de comer desde su balcón).

Le pregunta Jordi Évole: “¿Cómo es una jornada tuya habitual de trabajo?”. A lo que él responde: “No estamos hablando de eso”. (¡Qué humilde! No nos quiere abrumar con todo lo que curra).

“No nos hemos arruinado ninguna vez porque nunca hemos sido ricos”. (¡Qué penica! ¿Hacemos una colecta?).

“No me parece bien que los jornaleros reciban el subsidio agrario porque eso propicia que en Andalucía no haya predisposición al trabajo”. (Claro, en Andalucía son todos unos vagos menos los de su familia).

“Duran i Lleida es un gran político que no hace demagogia”. (Esto debía ser un chiste para demostrar su gracejo andaluz).

“Me hubiera encantado vivir en el Medievo para no solucionar los problemas en los juzgados, sino a través de duelos o con los puños”. (Estos señores solían ser muy valientes, fundamentalmente porque entre ellos y su enemigo estaba un ejército de mercenarios que les defendían a ellos y a sus tierras).

No sé hasta qué punto la lucha de clases sigue vigente entre jornaleros y señoritos a caballo o si ésta es la Andalucía del futuro. De lo que no cabe duda es que, al menos, todavía es la del presente.

Jordi Évole y Cayetano Martínez de Irujo

Burgos radiactiva

Ya están aquí. Ya han llegado los impolutos muchachos del lobby pronuclear para contarnos lo beneficiosa que es esa forma de producir energía. Que es muy sana, que es muy beneficiosa, que crea puestos de trabajo,… Vamos, que llevo dos días que me levanto a comprar el Diario de Bulos y es que siento un deseo irrefrenable de desayunar unas pastillitas de uranio empobrecido que seguro que me sientan la mar de bien.

En el Diario de Méndez se han publicado estos días mensajes muy intencionados como que la alternativa al cierre de Garoña es la construcción de otra central o que Garoña puede tener diez años más de vida y cuando cumpla esos diez años (si no ha pasado nada) volverán los mismos ilustres señores o sus sobrinos vestidos igual que ellos a contarnos las mismas milongas con las que se llenarán los bolsillos.

Pero la impagable labor del periódico radiactivo no se queda ahí. También han decidido convencernos a través del humor, macabro, pero humor al fin y al cabo. “El presidente de la dueña de Garoña dice que el Consejo de Seguridad Nuclear no tiene la autoridad última” (para cerrar Garoña). ¿La tendrá Homer Simpson? ¿Méndez Pozo? ¿El conejo de la Loles? Habría que preguntarle a este admirable señor llamado Javier de Pinedo.

También aparece el anterior responsable de mantenimiento de la central nuclear de Fukushima afirmando que “nos motiva que Garoña siga operando y aprenda de lo ocurrido en Japón”. No me digáis que no es para descojonarse. Es como que viene en los años cincuenta algún dirigente de la Alemania nazi a decirnos “nos motiva que siga Franco en España para que aprendáis de lo ocurrido en Alemania”. Vamos, que ha habido un desastre y te motiva que pueda haber otro parecido. Esta gente se está riendo de nosotros.

No me voy a poner a analizar la energía nuclear porque no tengo conocimientos científicos y mi opinión en torno a este asunto ya la mostré por aquí. Lo que me da qué pensar es que algo que de por sí es tan bueno, no es necesario que lo defiendan todos estos tipos encorbatados que se alojan en un hotel de cuatro estrellas y a los que les importa muy poco nuestra salud y demasiado su economía particular.

Mientras seguimos pagándoles las comilonas a estos golfos y la policía sigue con su intimidante y desproporcionado dispositivo por el centro de la ciudad, las jornadas antinucleares siguen en el Paseo de Atapuerca.

La sequía asesina del Cuerno de África

Una sequía amenaza de muerte a once millones de personas que viven en el Cuerno de África. Una sequía que dejará miles de muertos, millones de personas en situación de pobreza extrema y cientos de miles de desplazados. Una sequía que alejará a otra generación de las aulas absorviendo su educación y estrangulando su futuro. Esta sequía no es la falta de lluvias que evita que puedan obtenerse buenas cosechas. Esta sequía asesina y despiadada se llama capitalismo.

Somalia se ahoga en las medidas de ajuste que les lleva imponiendo el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional durante treinta años. Sí, unas medidas en la misma línea de lo que han impuesto a Grecia, Irlanda o Portugal y que es probable que pronto veamos por aquí o en Italia. Unas medidas en las que occidente obliga a los somalíes a ajustarse sus cinturones mientras nosotros seguimos robándoles mucho más de lo que les da nuestra caridad católica.

¿Por qué un reducidísimo grupo de multinacionales controla la producción y distribución de alimentos anteponiendo sus intereses económicos por encima de las necesidades humanas? ¿Por qué se permite que se especule con los alimentos subiendo los precios para que un grupo de miserables engorden sus cuentas corrientes mientras millones de personas viven amenazadas por el hambre? ¿Por qué muere gente de hambre en un planeta en el que se podría alimentar al doble de personas de las que habitan la Tierra en la actualidad?

¿Por qué no se establecen redes de distribución justas y equitativas de los alimentos que lleguen a todos los rincones de planeta? ¿Por qué esos desalmados juegan en las Bolsas de valores con nuestra comida como si se tratase de cualquier otra de sus asquerosas inversiones? ¿Por qué el Estado español utiliza 17.000 millones de euros para rescatar a su “solvente” sector financiero mientras no se ponen de acuerdo para dar los 1.130 millones que serían necesarios para frenar la hambruna en Somalia?

¿Por qué los medios de comunicación van poco a poco silenciando la situación de alarma que pervive en el Cuerno de África? ¿Por qué no informaron mientras se gestaba esta situación? ¿Por qué lo llaman sequía cuando quieren decir capitalismo? Y sobretodo, ¿quiénes están interesados en que nos gobierne un sistema económico asesino que empobrece y mata a millones de personas?

Mientras he escrito este post han muerto en el mundo 600 niños de hambre.