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El TDT Party y ETA (II)

El TDT Party es el grupo de canales ultraconservadores que se agolpan en los canales de la Televisión Digital Terrestre (TDT). Entre estas joyas podemos encontrar a Veo, LibertaDigital, Intereconomía, La10,… El carácter ultraderechista de estos canales ha establecido una analogía con el Tea Party de los Estados Unidos, por eso les han regalado calificativos como el TDT Party o el Tintorro Party (por las copas de vino con las que acompañan numerosas tertulias políticas).

Estas empresas periodísticas surgen fundamentalmente por dos razones. Por el apoyo que reciben por parte de un empresariado afín a esas ideologías y por la mala planificación del actual gobierno en cuanto al reparto de licencias de la TDT. Para que no tachasen al gobierno de partidista tras la concesión de la licencia a la Sexta, permitió que proliferaran este tipo de canales. Por un lado ha debilitado notablemente al Grupo PRISA, habitual aliado del PSOE históricamente, y por otro ha fortalecido a este sector mediático a la derecha de la derecha de la derecha… Están en el abismo. Si dan un pasito más se caen del espectro ideológico.

Estos canales se dedican a dar cobijo a tertulianos que estarían cómodos en el fondo de un estadio de fútbol con banderas preconstitucionales salpicadas con alguna que otra esvástica. Partiendo de mentiras absolutas se dedican a llamar zorra a una consejera de la Generalitat de Cataluña, para al día siguiente, en primerísimo primer plano y con los ojos vidriosos, pedir perdón. ¡Ángelito! ¡Qué pena! ¡La emoción me embarga! Si ven que hay alguien que se escora a la derecha de tal forma que ya se sale del abanico de Antena 3, allí están ellos con su caña para fichar a Jesús Neira, un héroe democrático, un tertuliano brillante, ejem ejem. Que a Jiménez Losantos la COPE se le queda corta. No hay problema, se le allana el camino para que forme su propio canal y pueda insultar a todo pichichi, incluidos maricomplejines como Rajoy.

César Vidal, con su gorro sureño y su micrófono.

Vamos, que dar un paseo por la TDT es como visitar un zoo. ¡Mira! ¡Los de El Gato al Agua bebiendo vino y diciendo chorradas! ¡Corre! ¡Que más adelante está César Vidal con un sombrero de cowboy! ¡No! Por allí no vayas, que están los de Popular TV dando misa y las misas ya no las aguantan ni ellos. Vale, pues vamos a ver un programa de humor para reirnos un rato, ¿la tertulia de Jiménez Losantos o la de Curry Valenzuela?

Serían de risa. Serían de risa si su pensamiento ultraconservador en lo social y ultraliberal en lo económico no calase en tanta gente. Generan una forma de pensar que siempre beneficia al poderoso. Fomentan el machismo descarado, el racismo, el capitalismo más ortodoxo. El poder que les han brindado para envenenar a la gente es lo más triste de todo. Y ya sabéis a quién acaba votando toda esta gente. Además, viendo lo que acaba de ocurrir en Estados Unidos con el intento de asesinato a la senadora Giffords me dan ganas de muchas cosas menos de reír.

Diréis con razón , ¿y de ETA qué? De ETA, igual hablamos mañana.

El TDT Party y ETA

La principal idea de los teóricos de la posmodernidad, a parte de ciertos desvarios intelectuales, es que, en el mundo en que vivimos, los discursos no sólo repercuten en la realidad, sino que son la realidad misma. Así, el debate esencial, la realidad de nuestro tiempo, no estaría en los hechos materiales sino en las construcciones inmateriales en torno a esos hechos. Pues bien, no conozco un fenómeno social que se aproxime más a esta afirmación que el conflicto vasco y el discurso de la ultraderecha en España sobre este tema.

En España, cualquier opinión sobre el conflicto vasco es inmediatamente comparada con este discurso. No con los hechos más o menos probados o los análisis que intentan ser más o menos imparciales, sino con lo que nos cuentan en estas tertulias que está pasando. ¿Y quién construye este discurso? El TDT Party, es decir, tres o cuatro empresas (porque son empresas) con muchos intereses de todo tipo, que intervienen en el espacio público a través de la exageración, la manipulación o directamente la mentira.

Un ejemplo insultante de cómo construyen los discursos desde el TDT Party está en esta noticia de Libertad Digital. Tres cosas caben señalar de esta noticia: el titular, sobran las palabras, supongo que cualquier persona razonable entiende por qué ese titular es tendencioso; las declaraciones, las organizaciones a las que han preguntado son exactamente igual de tendenciosas que el titular y con una representatividad cuestionable; el toque final con el artículo de Amando de Miguel explicando que van a prohibir el Quijote con esta ley es reírse de la inteligencia del lector, en mi opinión.

El problema no es que exista esta gente, el problema es el poder que tiene esta gente. La comparación con el Tea Party en EEUU es evidente. Esta gente está construyendo un discurso que hace a todo el régimen político (partidos, medios, jueces, etc.) escorarse a la derecha. En España está ocurriendo así, y el caso de ETA es el más escándaloso. Al final lo que pasa es esto.

Genial viñeta de Fontdevila.

Mi discurso sobre el conflicto vasco es bastante diferente al oficial. No voy a contarlo ni a defenderlo aquí, porque no estoy hablando de eso: estoy hablando de que con un grupo de presión como el TDT Party, es decir, la ultraderecha más interesada y más hipócrita marcando los límites, cualquier intento de dar solución a un conflicto político es inútil. Y esto nos toca decirlo a los estamos cansados de las mentiras y la manipulación y de tener que cerrar cada vez más la boca porque es imposible o no merece la pena discutir nada con gente que ha asumido una realidad construida por cuatro mentirosos.  Ahora es ETA, pero en el futuro va a ser otra cosa y luego otra y luego ya será demasiado tarde porque directamente no te dejarán hablar.